Antes asumía a los Chairos como gente necesitada, pendejona, necia o mal enfocada, pero desde lo que pasó ayer en Vallarta y ver semejante y vergonzoso despliegue de abyeccion al régimen, sin importarles la vida e integridad de terceros en riesgo, hoy sinceramente no los veo más que como asquerosas y deleznables sabandijas idénticas a los políticos que los representan, entes despreciables sin un apice de criterio y empatia que vende el fundillo por 5 pesos y que al igual que los delincuentes, no se les debe tener consideración alguna, aún ante su aparente discapacidad mental.