🇩🇪 Las autoridades alemanas están alertando a la población sobre el alarmante aumento de la tendencia de adolescentes inmigrantes que graban agresiones a alemanes étnicos "por diversión" y luego comparten estos vídeos en las redes sociales.
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❌ Esta es la estampa habitual con la que se encuentran todos los partidos nuestros voluntarios al acabar.
☹️ Cada cáscara de pipa, cada bolsa, cada papel y cada recipiente que tiras al suelo, es recogido por un compañero de grada, (que ya de por sí acude 2 horas y media antes para que cuando llegues te encuentres todo listo) al acabar mientras tú tranquilamente te vas a casa.
✅ Hay contenedores públicos en la puerta exterior, cubos en el control de acceso y repartidos por todas las gradas.
😄 Es un gesto de civismo, de ejemplo para los niños y de respeto hacia los voluntarios que no cuesta nada. Y si ves a alguien que no cumple, no dudes en recriminárselo con educación, porque #UnionistasEsDeTodos.
En la 2ª Guerra Mundial, el gobierno británico quiso acabar con TODAS las vacas de Alemania. Pero tenía que probar que su operación funcionaría, así que antes ARRASÓ CON ÁNTRAX una de sus propias islas.
Esta es la historia de la Isla Gruinard: En 1981, el Glasgow Herald recibió una carta que decía: "Cuando lean esto, la operación ya habrá empezado. Hemos enviado una libra de tierra de la isla Gruinard a Porton Down.
Solo tenemos una petición: limpien la isla. Firmado: Comando Cosecha Oscura".
En efecto, poco antes de recibir la carta, un pequeño contenedor de máxima seguridad había llegado al centro secreto de investigación biológica militar de Porton Down en Wiltshire, Inglaterra.
Dentro había algo que no debería estar allí. Algo que no debería saber nadie.
En 1942, el gobierno de Churchill había planeado una operación extrema para ganar la 2ª Guerra Mundial: envenenarían con ántrax todas las vacas de Alemania.
La llamaron Operación Vegetarian.
La cosa era tan sofisticada como extremadamente truculenta porque, además de envenenar a las vacas, la bacteria se transmitiría a los soldados que comiesen la carne de esas vacas y, de paso, provocaría una carestía de alimentos en todo el país.
La idea era bombardear Alemania con balas de pienso y forraje contaminado, que las vacas se las comieran y, a partir de ahí, iniciar una reacción encadena que diezmase al ejército nazi. Era algo inimaginable, pero estaban dispuestos a hacerlo.
Así que decidieron testear la operación en una pequeña isla de 2 km2 al norte de Escocia llamada Isla Gruinard. Como la isla estaba deshabitada, unos cuantos científicos y militares fueron allí con 80 ovejas y, sencillamente, las bombardearon con una nube de ántrax.
Pensaban que las ovejas morirían en dos o tres semanas, pero el problema es que la cepa que habían elegido —Vollum 14578— era tan virulenta que todas las ovejas murieron en tres días. Autopsiaron a unas cuantas y el resto de cadáveres fueron quemados y enterrados.
Sin embargo, las ovejas no fueron las únicas afectadas. Tras hacer varias catas, comprobaron que la mayor parte del suelo de la isla estaba contaminado por ántrax e incluso se había traspasado a zonas de la costa de Escocia.
Así que, en 1944, prohibieron terminantemente el acceso a la isla. Nadie podía ir porque nadie podría regresar.
Todo permaneció oculto a la opinión pública durante décadas. Lo más que se sabía eran habladurías locales, cuentos para asustar a los niños.
Hasta que, en 1981, un grupo de científicos y activistas se colaron en Gruinard, tomaron 150 kilos de tierra y comenzaron una operación semiterrorista para obligar al gobierno a limpiar la isla. Se hicieron llamar "Dark Harvest Commando". Comando Cosecha Oscura.
Tras el envío al centro de investigación militar de Porton Down, Cosecha Oscura mandó otro contenedor con tierra contaminada a Blackpool. Justo a la recepción del hotel donde se celebraba la convención anual del Partido Conservador.
Y entonces sí que saltaron las alarmas.
Una vez que el gobierno supo que otros sabían lo que había pasado en Gruinard, en 1986 enviaron a un equipo de descontaminación con 280 toneladas de formaldehído diluido que esparcieron por la isla.
También arrancaron toda la capa superior del suelo de las zonas más contaminadas y volvieron a llevar allí a un pequeño rebaño de ovejas. Al cabo de un mes, comprobaron que las ovejas seguían vivas y saludables y, al fin, dieron por terminada la cuarentena de la Isla Gruinard.
Habían pasado 48 años desde el experimento y, de hecho, hasta 1996, seis años después de reabrir la isla, no se desclasificaron todos los documentos relacionados con el bombardeo de Gruinard.
54 años de la historia de una isla.
EL BESO DE LA VIDA
Esta galardonada foto de 1967, tomada por Rocco Morabito, fue titulada "El beso de la vida". Muestra a dos operarios eléctricos, Champion Randall y JD Thompson, en la parte superior de un poste de electricidad. Ellos habían estado llevando a cabo el mantenimiento de rutina cuando Champion rozó una de las líneas de baja tensión en la parte superior del poste de electricidad. Más de 4.000 voltios entraron en el cuerpo de Champion y al instante se detuvo su corazón (una silla eléctrica utiliza alrededor de 2.000 voltios). Su arnés de seguridad evitó una caída, y Thompson, que había estado ascendiendo por debajo de él, rápidamente lo alcanzó y se realizó la respiración boca a boca. No fue capaz de realizar la reanimación cardiopulmonar, dadas las circunstancias, pero continuó la respiración boca a boca, manteniendo activos los pulmones de Champion hasta que sintió un ligero pulso, a continuación, se desabrochó el arnés y descendió con él sobre su hombro.
Thompson y otros trabajadores le realizaron RCP en el suelo a Champion, cuya respiración y ritmo cardíaco fueron paulatinamente restablecidos. Luego llegaron los paramédicos y la recuperación de Champion fue completa. Su compañero le había salvado la vida con lo que en la foto parece un beso. Champion sobrevivió y vivió hasta 2002, cuando murió de insuficiencia cardiaca a la edad de 64.
Thompson sigue viviendo. La fotografía fue publicada en periódicos de todo el mundo y ganó el Premio Pulitzer en 1968.
Sales un sábado de fiesta como otro cualquiera. Te pillas la borrachera padre, llegas a las tantas a casa, y te despiertas a la mañana siguiente con una resaca asquerosa. Entras a twitter y ves a esta cosa “bailar” y hacer el ridículo. Deseas estar en coma o no tener ojos para borrar de tu memoria las imágenes. Dios da las peores batallas a sus mejores guerreros
Estudiar Suecia desde el 2000 hasta hoy es entender lo que ha pasado en Francia y lo que está empezando a suceder aquí. Paso por paso.
Cuando la gente se harte de que violen a sus hijas y apuñalen a sus hijos se organizarán, y entonces te dirán que resurge la extrema derecha.
Ante la ola de muertes causadas por las bandas criminales, Suecia contempla sacar el ejército a la calle.
Suecia, hace no tanto ejemplo de progreso y prosperidad. El mejor país del mundo, decían.
Hoy es el espejo de un occidente absolutamente desnortado.
Y nunca mejor dicho.
En el verano de 1942 Hitler orquestó un partido de fútbol entre prisioneros de guerra sovieticos y soldados del Tercer Reich.
El árbitro era un oficial de las SS y
los prisioneros eran jugadores del Dinamo de Kiev antes de la guerra.
Jugaron hambrientos, enfermos y con una advertencia "Si ganáis morís". GANARON, la dignidad peso más que el miedo). Unos fueron fusilados aún con la camiseta puesta poco después del partido. Otros torturados por la Gestapo hasta la muerte, y el resto fueron a campos de exterminio. Tres de ellos sobrevivieron para contar la historia.