Imagínate si hubiera mostrado este nivel de indignación con los femicidios de Agostina y Dulce. Qué asco me da el tiempo en el que estamos viviendo. Todo está rancio.
Les va a doler toda la vida que un pibe de 19 años salido de River entró a la cancha en una Copa del Mundo y le pegó un voleo en el orto tan fuerte al muerto de Paredes que nunca más volvió a salir del banco de suplentes.