Aquí vemos una rodilla en flexión y extensión, revelando una compleja interacción entre ligamentos, tendones y músculos que permiten este movimiento tan esencial.
La emoción del Diablito Echeverri fue porque se acordó de su abuela que falleció mientras jugaba en el Sub17, y por su mamá quien está enferma y no pudo estar en El Monumental.