En los años 70, Steven Tyler, vocalista de Aerosmith, consiguió la tutela legal de una adolescente de 16 años y se la llevó de gira con su banda.
Lo más escándaloso es que años después lo contó en sus propias memorias y explicó por qué necesitaba aquellos documentos.
La joven se llamaba Julia Holcomb.
Conoció a Tyler en 1973, después de un concierto de Aerosmith. Ella tenía 16 años y él 25.
Según Julia, el cantante comenzó una relación con ella y convenció a su madre de que le cediera la tutela legal. La explicación era que podría viajar con él, continuar sus estudios y tener una vida mejor.
Pero en su autobiografía Does the Noise in My Head Bother You?, publicada en 2011, Tyler dio una explicación mucho más inquietante: reconoció que consiguió aquellos documentos para evitar problemas con la policía cuando la llevara de un estado a otro durante sus giras.
Julia terminó viviendo con él y acompañando a Aerosmith durante sus conciertos.
Años después contó que aquella relación, que entonces creía romántica, había estado marcada por la manipulación y los abusos. En 2022 presentó una demanda civil contra el cantante.
Julia describió lo que había considerado una historia de amor como una relación marcada por el aislamiento, el control económico y el abuso de poder.
También relató que quedó embarazada y que Tyler le impidió recibir atención médica prenatal por temor a que se descubriera su situación.
Según su demanda, la terminación de aquel embarazo ocurrió bajo fuertes presiones del cantante, quien habría amenazado con retirarle su apoyo económico y afectivo.
Tyler negó haber cometido los abusos denunciados y defendió que la relación había sido consentida.
En abril de 2026, un tribunal desestimó gran parte de las reclamaciones por cuestiones legales relacionadas con los lugares donde ocurrieron los hechos y los plazos aplicables. Una parte del caso permaneció abierta.
Pero hay algo que resulta difícil de ignorar.
La historia no era precisamente un secreto.
En 1997, la biografía de Aerosmith, Walk This Way, ya hablaba de aquella relación utilizando un nombre ficticio. Y en 2011, el propio Tyler volvió a contarla en sus memorias.
¿Por qué no provocó entonces una controversia semejante?
Durante los años 70 y 80, los excesos de las estrellas del rock solían presentarse como parte de su rebeldía. Conductas que hoy generan graves cuestionamientos eran relatadas como aventuras propias de las giras.
Con el movimiento MeToo, a partir de 2017, muchas historias comenzaron a examinarse desde otra perspectiva: la diferencia de edad, la posición de poder de los artistas y las consecuencias para quienes habían vivido aquellas experiencias.
Pero hubo algo todavía más importante.
En 2019, California aprobó una ley que abrió durante tres años la posibilidad de presentar determinadas demandas civiles por hechos ocurridos durante la infancia, incluso cuando los plazos anteriores habían vencido.
Julia utilizó esa oportunidad y presentó su demanda en diciembre de 2022, casi CINCUENTA AÑOS después de conocer a Tyler.
En septiembre de 2026, el proceso seguía sin una resolución definitiva y no había constancia pública de que Julia hubiera recibido una indemnización.
Lo verdaderamente inquietante es que la historia ya estaba escrita desde hacía décadas. No fue necesario descubrir un secreto.
Lo que cambió fue la manera en que la sociedad comenzó a interpretar lo que antes se aceptaba como parte de la vida de una estrella del rock.
It is genuinely mind boggling how many people just stalk people online that they don’t like. Waiting for the moment to get to express their distain. Total strangers at that, just upset about you talking about your life. Upset about you living your life. Upset about your healing. Upset about your grief, and not in a supportive way. Upset about your accomplishments. Just mad as fuck that you exist and they can’t do shit about it.
And those same people will project and call you mentally ill, as a way to project and hide from their own mental disparities.