somos un estado aconfesional desde 1978, pero traemos al papa al congreso para que hable abiertamente sobre su ideología, adoctrinando a la sociedad y yendo contra uno de nuestros derechos reconocidos en ese mismo congreso: el derecho al aborto.
terrorífico y muy lamentable.
Llamadme radical, pero me parece una absoluta vergüenza que, en un país aconfesional, se destinen recursos públicos a financiar una visita del Papa mientras existen tantas necesidades sociales sin cubrir.
Un boomerazo cobraba 3.300 pavos como peón de fábrica (sin titulación alguna) en 1988 y va dando lecciones a la juventud hoy, cuando el salario más común es de 1.300€ y todo es 500 veces más caro, desde la compra a la vivienda. Pero la culpa es del Netflix. Me cago en la leche.
Esto es peligrosisimo y es lo que estan haciendo en USA. Si consideran un embrión miembro de la familia entonces pueden decir que el aborto es un crimen. Os importa mucho un conjunto de células pero luego los niños ya nacidos no tienen pediatra en la comunidad de madrid
Falangistas metían ratas en las vaginas de las presas.
Testimonio de Eudaldo Felipe Nuez, desarrolló el servicio militar en el cuartel de La Isleta entre los años 1936-1938.
«(…) A las mujeres embarazadas las ponían en aquella frías camillas metálicas, las abrían de piernas, se las amarraban y les metían las ratas que traía Juan «El Cebollero» de Falange en una jaula de calandras, parecían enseñadas, porque desde que las soltaban iban directas a las vaginas, mordían un poco por fuera los labios y luego entraban muy rápidas y las devoraban por dentro. Nunca en mi vida escuché gritos de dolor tan fuertes, se me quedaron grabados en mis oídos por siempre mientras fregaba los pisos del centro de detención ubicado en la trasera de la calle Triana, allí solo llevaban mujeres a las que si eran jóvenes y bonitas las violaban, si eran mayores las colgaban por la piernas boca abajo varios días pa darles leña con las varas de acebuche y las pingas de buey. «La Casa de los Horrores» la llamaba mi primo Macario, el que fue futbolista, no podíamos renunciar a aquel horrible trabajo porque los dos eramos soldados, nos llevaban cada noche en un pequeño camión con material de limpieza del cuartel, solo sacábamos mucha sangre, sesos, trozos de vagina, pezones cortados, pechos enteros metidos en bolsas de papel. Había siempre por allí un médico de Las Palmas, se llamaba Don Antonio Marrero Portugués, se encargaba de mirarles la tensión a las que estaban casi muertas o la temperatura, todavía no entiendo que función tenía porque lo que les hacían era incurable, tal vez pa saber el tiempo que durarían vivas y seguirles haciendo daño hasta la muerte. Me acuerdo de los niños que metían en una sala contigua a las de tortura, un cuarto frío, sin muebles, donde los menores oían los gritos de sus madres, a veces llevaban alguno pa que vieran como las destrozaban y dieran algún dato de la información que pedían los torturadores. Lo que no olvido son las ratas de cloaca casi negras, sus chillidos cuando olían la sangre o las entrañas de aquellas pobres mujeres…»
Entrevista realizada por Francisco González Tejera, en el barrio de Vegueta (Las Palmas de Gran Canaria), el 5 de julio de 1987.
Y por cosas como esta, la única respuesta a lo de la "guerra entre hermanos" y lo de "ambos bandos hicieron cosas malas", es una patada en todos los dientes.
És tan gros que el govern de @salvadorilla infiltri policies per espiar-nos a profes i mestres... 😡 Si ja teníem raons de pes per mobilitzar-nos, ara encara en tenim més. #vagaeducativa
Creó una web sin ánimo de lucro para que la gente compartiera películas en su mayoría clásicas, descatalogadas, raras o difíciles de encontrar. No tenía anuncios, suscripción ni otra forma de beneficio económico, su fin era difundir la cultura
Le piden 2 años y medio y 870.000€