Ese es el problema y la más grande falla de la democracia: Que para candidatizarse cualquiera puede, pero en EL DEBER SER, no cualquiera debe. Pues lo mínimo que DEBERÍAN ser y tener los candidatos son méritos en cuanto a capacidad, conocimiento, honradez y carácter; para así no tener que votar por descarte y tener que elegir como nos toca hacerlo, por el menos malo, y como mucho hace el pueblo, por el más “simpático”, el más “guapo”, el más mediático.
Noboa no se pronunció por el asesinato de Mónika Silva, ni por los niños de las Malvinas, tampoco por los ocho asesinados de Daule o los ataques en el puerto de Manta, pero sí sacó un comunicado "Al País" en el cuál sostuvo que el título académico de su esposa era legal.