Cuando Sánchez se coge un A310 del ejército, de 80 plazas, para ir a un acto privado como es la graduación de su hija, está lanzando un mensaje a todos los españoles:
“Me chupáis los huevos por delante y por detrás”.
No hay más.
Nos encaminamos con paso firme hacia el hito que va a poner a prueba lo que queda en pie de nuestra titubeante democracia: la imputación de Pedro Sánchez.
El partido que llenó las empresas públicas de prostitutas que no aparecían por el trabajo, el partido que creó un puesto a medida para el hermano de Sánchez (que no sabía ni ubicar su oficina), ese partido, por lo que sea, está dando lecciones sobre absentismo laboral.
Para la cumbre de la OTAN han despegado tres aviones de España. Dos Falcon y un Airbus 310. Llevaban a Pedro Sánchez, a Albares y a Margarita Robles.
Pero Pedro quería ir a la graduación de su hija en Londres así que, en lugar de coger un vuelo privado para una actividad privada, ha decidido utilizar nada más ni nada menos que el Airbus 310, de 46 metros de envergadura y con un consumo de 16000 litros de queroseno. Ni tan siquiera un Falcon.
Este es el respeto que tiene este tipo y su cohorte de lacayos a los medios y el dinero públicos. Se piensa que el Estado en su cortijo.
En una televisión de mi país han dicho que un terrorista que mató y secuestró a 9 personas es mejor persona que yo.
No es que sean de izquierdas, es que son enfermos mentales.
En el pais del petróleo faltaba gasolina, en el pais de la caña le faltaba azúcar y en nuestro país del aceite de oliva 🫒 aumentamos la importación desde Marruecos, son las bondades del comunismo.
No tengo pruebas, pero tampoco dudas, de que la izquierda tiene una fábrica en el inframundo, como la de Saruman, y que allí fabrica tertulianos con los retales que les llegan de la basura.