Zack, sino de sí misma. Empezó a seguirle como un cachorro, tarareando mientras pensaba.
"Bueno, ¿qué clase de comida te apetece? No todos los días la gran Yuffie invita a alguien a comer, pero, ¡eh! Me caes bien, ¿sabes?"
La chica de pelo oscuro también soltó una risita ante la risa del otro, era contagiosa. Si ella no podía al menos aliviar sus penas, por lo menos sus payasadas podrían hacer algún bien. La vivacidad de Yuffie era increíble, y eso le hizo tener grandes expectativas no sólo de +
Se le escapó una risotada al verla tan emocionada, la verdad es que le hacía mucha gracia la vitalidad que siempre mostraba. Bendita juventud.
"Vale, vale, la materia es toda tuya, pero me tienes que pagar de alguna forma. Si no me quedo materia ¿Como piensas recomendarme? +
"Hagamos algo, ¡sí! Y si se trata de materia, ¿qué podría salir mal? Nada. Con un SOLDADO a mi lado, me volveré invencible."
Empezó a hacer cabriolas, antes de detenerse y aclararse la garganta.
"... Es decir, ya soy invencible. Deberías sentirte afortunado de que vaya +
"Estoy bien, de verdad."
Tampoco quería involucrar a la chica en sus quebraderos de cabeza, que tampoco eran lo suficientemente importantes como para darle más vueltas.
"Y si piensas que estoy mal, podríamos empezar por hacer alguna cosa que nos distraiga. A ti te gustaba +
"¿Seguro que estás bien? El tono de tu voz me dice que estás mintiendo. Puede que sea más joven que tú, pero no soy tonta."
Puso las manos en sus propias caderas, inclinando la cabeza hacia un lado mientras lo miraba fijamente.
"¿Yo? He estado bien, un poco de aquí a allá, pero ¿Bien?"
Se rascó la nuca. La verdad es que había tenido un montón de altibajos, pero no quería desanimar el entorno que se había formado con su amiga.
Yuffie sintió que la tierra retemblaba bajo sus pies mientras el pánico estallaba y las grietas se tejían como telarañas a su alrededor.
"¡Esto /no/ es bueno!" Pensó, esquivando a duras penas un trozo de escombro que caía. La adrenalina corrió por sus venas cuando vio a +
su shuriken en un instante, cargado de ninjutsu, lanzando rayos que zumbaban en el aire hacia él. Jadeando, aterrizó en una cornisa y miró fijamente a Sephiroth a los ojos. El miedo se apoderó de ella, pero su determinación se endureció.
"No te dejaré ganar."
Preparada para +
porque has dicho unas cuantas palabras, ¡tienes las de perder!"
Se acercó más, con voz burlona pero firme.
"Puede que sea diminuta, pero tengo mucha más fuerza de la que crees. Buena suerte intentando eliminarme."
Yuffie puso sus manos en las caderas, con los ojos llameantes de desafío antes de sacar su arma, mirando a Sephiroth con una sonrisa desafiante.
"¡De verdad que tienes que mejorar tus insultos!"
Ella sonrió, impasible ante sus amenazas.
"Si crees que me voy a dar por vencida +
"¡Aww! Quiero decir... Hm, ¡por supuesto que tengo razón! ¡Yo siempre la tengo!"
Ella se paró de puntillas para ver al otro más de cerca, una sonrisa pícara en sus labios.
"¿Y tú cómo has estado?"
"¿Quién no te extrañaría? Tienes razón."
Dijo emitiendo una suave risa, la cuál acompañaba a la de la chica.
"Al menos estás otra vez por aquí y estás bien, que es lo que importa."