Tristeza que enoja, que incentiva a querer golpear, pero que también inmoviliza, tristeza que genera culpa y a la vez necesitas validar. Tristeza que necesita espacio y también alguien a quien abrazar.
En 11 no entendía para nada porqué la profe de inglés nos enseñó Locked Away a mí y a todos mis amigos como tarea, ahora, 8 años después; esa canción y ellos, son todo lo que tengo
Me duele en todas las parte de lo que soy: tierraltense, mujer, persona de la comunidad LGBTIQ+, estudiante de universidad pública, hija de comerciantes independientes. Nunca se ha tratado del plato que sobra en mi mesa sino de aquel a quién le falta.
Cuando estaba en el colegio, cada vez que mi papá me llevaba, me daba un besito en el cachete y me decía: qué te vaya bien mi amor, acto seguido, me echaba la bendición. Yo no soy creyente, pero qué falta me hace ese ritual papito
No sabía que tener una discusión en inglés encerrada en un baño con una amiga debatiendo nuestro concepto de autoestima propio iba a hacer que me replanteara tantas cosas