me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.
La familia de Julián en la platea del estadio de Kansas, todos con la casaca número ‘9’, haciendo su festejo y con él en el medio durmiendo a Amadeo.
Qué hermosa foto. 🇦🇷❤️
A este mundo lo está matando la idea colectiva de que no hay que cuidar ningún vínculo porque hay muchas opciones disponibles y siempre llegará algo mejor (según las redes sociales).
Cuando te das cuenta de que todo está carísimo y, aun así, Dios no ha permitido que te falte el alimento, un techo donde vivir ni que tus manos queden vacías.
El equipo de Lorenzo juega bien, pero no tuvo un 9 goleador ni un volante que ocupara esa responsabilidad como lo tuvo Pékerman con James en 2014. No definimos, es un problema casi eterno, y así es muy jodido pensar en títulos
Había que ganarlo en los 90, que tibieza para afrontar grandes retos, que falta de frialdad para definir la única que te queda. Nos vamos con algunas cosas positivas, pero sin hacer nada extraordinario aquí
Entre todas las cosas que desprecio de la colombianidad, la que más desprecio es la cultura laboral. Ese trabajar de sol a sol, aceptando cualquier tipo de trato —que suele ser esclavista—, sin queja y con resignación a que se aprovechen constantemente de tu fuerza de trabajo.