la cúspide del amor es también la cúspide de la curiosidad, porque sino qué hago yo muriendo por saber y acordarme cuál es su momento del día favorito, su fruta favorita en el invierno, su álbum de música preferido, su condimento de confianza, su forma de bañarse
me asusta la facilidad con la que alguien puede pasar de ser tu persona favorita un lunes, a convertirse en un completo extraño el miércoles por la tarde, sin que haya pasado absolutamente nada