¿Podemos hablar de lo difícil que es volver a la rutina después de un feriado? Ósea bien, porque por un lado es más corta la semana pero lo que cuesta empezar es tremendo.
En un mundo donde la gente se desespera por tener pareja, yo estoy ahí chill con mi vida y primero cumpliendo mis metas/proyectos, después vemos lo otro si se da bien y si no, que le vamos a hacer.
Recién me doy cuenta que viendo mi perfil, ya no me aparece más la opción de “me gusta” ¿y ahora? Donde se supone que vea las cosas absurdas a las que doy like.
Me descargué una app que te “motiva” a caminar si das ciertos pasos, te regala comida, entradas gratis al cine, entre otras cosas. ¿Y qué pasó? El día de ayer fui la más floja de la tierra porque básicamente no existí, solo dormí. Ni una app me motiva para caminar, que decirles.
Lo satisfactorio que es cuando te llega una noticia confirmando algo que anhelabas y querías en silencio, es como que cuando te guardas las cosas para vos, lo disfrutas más y sale todo bien.
Mi cuerpo me va pidiendo una pausa de las actividades, empezando con un leve resfrío pero como soy terca y no sé decir que no, tengo un millón de planes para este finde largo y voy a terminar: muertísima.
Pensar que hace mil millones de años atrás use a Bárbara y estaba en un grupo de bárbaras, y ahora mi chiquita está esperando un hijo/a del amor de su vida. Quiero chillar de la emoción y no tengo con quien chismear de esto.