Despertar a un día lleno de posibilidades. Tomar un aceite esencial aún medio dormida. Clavo: seguridad personal. Dejarme guiar por su aroma. Avanzar y confiar.
Y pasamos días de lluvia con tormenta, otros de sombras, otro de lunas rojas y negras
...y de repente hay un instante de luz interior que nos dice: estás en plena transformación.
Entonces te abrazas y te sujetas a ti mismo en gratitud.
Así yo.
Esta tarde abrí la puerta a la tierra mojada.
Silencio. Leer, escribir, traducir todo lo que aprendí a lo que quiero trasmitir.
Agradezco este instante de simplemente estar.
¿Y tu tarde, a qué huele?