Desde que tengo memoria dicen que la oposición está dividida y desde que tengo memoria la oposición ha llegado con candidatos unitarios a las elecciones presidenciales. Pero aún así, desde la comunidad internacional insisten en que la oposición venezolana está dividida y la petición constante es que debe unirse y llegar a acuerdos.
Si se ve su propia historia, la oposición venezolana ha desarrollado distintos mecanismos y arquitecturas para llegar a acuerdos y han tenido distintos niveles de éxito. En el camino, la dictadura se ha impuesto hasta llegar al punto de que los partidos fueron robados, intervenidos o directamente se ha prohibido su registro. Ha habido persecución, exilio, detenciones, desapariciones, muertes bajo custodia del Estado, tortura, castigos extendidos a las familias, campañas de desprestigio pagadas con dinero público, robos y prisiones prolongadas sin derecho a la defensa.
Con todo y eso, la oposición siempre ha buscado maneras de responder al momento y tener espacios de autoorganización y dirección compartida. Con errores, con problemas, con infiltrados y ataques. Pero el ímpetu se ha mantenido y ha demostrado que eso no es suficiente porque el chavismo no juega en el campo civil ni democrático. La lógica de su poder es brutal, caníbal, criminal, mafiosa... por eso la CIDH describe sus prácticas como "terrorismo de Estado" y la CPI investiga a sus ejecutantes por "crímenes de lesa humanidad". Eso no puede ser tratado como accesorio porque es más bien el centro de su operación para mantener el poder.
El chavismo no permanece en el poder por sagacidad, inteligencia ni por un alto dominio de la política, como quieren presentarlo en algunos medios de comunicación. Están ahí porque han usado las armas del Estado, el presupuesto público y las instituciones en contra de cualquier forma de disidencia. Por lo tanto operan como un grupo de secuestradores. Y frente a eso la oposición ha sido civil y democrática. Para llegar hasta aquí, le ha costado todo hacerle resistencia a algo así.
La oposición venezolana, al menos la oposición que sí se opone, en realidad está más unida que la oposición española, la chilena, la colombiana, la estadounidense, la mexicana, la salvadoreña, la nicaragüense, la panameña, la italiana, la francesa, la brasilera, la argentina... pero tooooodos dicen que está dividida y debe unirse.
Esto es de locos. La frase se repite como mantra y se vuelve un cliché vacío, porque quienes lo piden no lo aplican en sus propios países ni lo aspiran en su propio ejercicio.
Básicamente nos hacen un gaslighting bastante mediocre para no ocuparse del problema real: la dictadura, sus formas de traición constante, su falta de códigos y la voracidad para mantenerse en el poder a cualquier costo.
“te invento el delito, te someto a un juicio injusto, te impido el acceso a la defensa, te perdono (no el delito que te inventé, sino a ti como persona), y además me reservo el poder de volver a inventarte otro delito si considero que volviste a incurrir…” Naky Soto, leer abajo:
Sin amnistía
La noche del jueves 19 de febrero, la ilegítima Asamblea Nacional (AN) aprobó por unanimidad una ley con la que el chavismo se reserva el derecho para seguir haciendo daño. La oposición pret-à-porter, a la que le donaron sus curules, no se opuso ni salvó el voto, solo acompañó la imposición de una narrativa que califica a los miles de presos políticos como culpables y no como las víctimas que son. Según el texto aprobado, las víctimas deben solicitar la amnistía y, los mismos jueces que el chavismo controla, los que inventaron causas judiciales, ralentizaron los juicios e impidieron una defensa justa, decidirán, con base en las instrucciones que les giren los jefes de sus tribus, si la amnistía se concede o no. De las muchas sugerencias que publicaron las organizaciones no gubernamentales, los defensores, abogados y familiares, el chavismo incorporó pocas, tan pocas, que resultaron insuficientes para contrarrestar las deficiencias del proyecto de ley. El chavismo vuelve a producir propaganda con impacto internacional y sin efectos para la justicia ni la convivencia.
Discriminatoria
Pero además, para solicitar la amnistía hay una enorme discriminación. Separa a los potenciales beneficiarios por la fase del juicio en la que se encuentre su caso: previa a la sentencia (la enorme mayoría de los presos políticos) o con sentencia firme. Si el caso no tiene sentencia, la amnistía solo puede ser solicitada por el acusado, el Ministerio Público o el defensor público que le impuso el Estado, quien jamás defiende los intereses de la persona. Pero si la persona ya tiene sentencia firme, la amnistía puede pedirla su pareja, su familia, su abogado o una ONG. Es un sinsentido que la circunstancia en la que está la mayoría de los presos políticos no habilite a más personas para pedir la amnistía, lo que traduce la poca coherencia de la ley y la falta de técnica legislativa.
Excluyente
La norma se concibió como un perdón que el chavismo decide a quien de los “culpables” otorga. El grupo más afectado son los presos políticos militares (al menos 181 personas), y con ellos, a las decenas de civiles vinculados a sus casos, la mayoría por Sippenhaft, técnica de castigo nazi para trasladar a la familia la responsabilidad, y así obligar al sujeto perseguido a entregarse por culpa. El chavismo la ha utilizado sin piedad, incluyendo casos tan graves como el de la presa política a la que ayer le concedieron casa por cárcel: Maykelis Borges, detenida con dos meses de embarazo por ser pareja de un teniente al que acusan de participar en una supuesta conspiración. Esta ley excluye explícitamente a un 30 % de sus potenciales beneficiarios (militares y civiles vinculados a sus casos), por lo que no se trata de una falla de diseño.
Muy excluyente
La ley establece una lista de acontecimientos para ser utilizados de forma taxativa, por lo que el chavismo se reserva qué es un hecho de confrontación, obviando decenas de hechos graves y de delitos cometidos por funcionarios. Mantiene vigentes las inhabilitaciones políticas; no establece garantías para el retorno de quienes tuvieron que huir por persecución; no restituye la validez de pasaportes anulados como castigo político ni prohíbe las alertas silentes que operan en transacciones migratorias. La ley no plantea restituir bienes incautados a los presos políticos, no plantea reparar a las víctimas. Este texto tampoco plantea la derogación de leyes punitivas, el desmantelamiento del aparato represivo ni la investigación de los responsables de crímenes de lesa humanidad. Este exceso de exclusiones es la negación de la justicia.
Primera enmienda
El chavismo hizo un show llevándole a la inelecta Delcy Rodríguez el texto aprobado por unanimidad. Ella promulgó la ley y de inmediato informó que otra comisión revisará los casos que no están cubiertos, es decir, validó las debilidades de la norma, como si fuese normal que una ley no cumpla con los fines para los que fue promulgada. La discrecionalidad es inherente a la forma de ejercicio del poder del chavismo: te invento el delito, te someto a un juicio injusto, te impido el acceso a la defensa, te perdono (no el delito que te inventé, sino a ti como persona), y además me reservo el poder de volver a inventarte otro delito si considero que volviste a incurrir una conducta insurreccional.
Ninguna consideración
La ley no incluye consideraciones para los grupos más vulnerables de los cientos de presos políticos que siguen detenidos (una adolescente, enfermos con cuadros terminales ni adultos mayores, entre otros), aunque el Estado debería estar obligado a garantizar un trato diferenciado, a honrar el debido proceso y a obrar con celeridad. Si esto es con los que siguen en prisión, para los excarcelados que quedaron sometidos con medidas cautelares tampoco prevén nada diferente que “ponerse a derecho”, borrando la excepcionalidad de la amnistía, porque sigue siendo discriminatoria, porque quedas a merced de quien te procesó, lo que revictimiza a miles de víctimas del chavismo. También se reservan la posibilidad de seguir juzgando a quienes ellos consideren que favorecen acciones extranjeras, mientras la dictadura interina se toma fotos con el jefe del Comando Sur, Francis Donovan.
Vamos a cambiar
Esta ley es revictimizante, excluyente y discriminatoria. Una vez más, el chavismo juega con la esperanza, oferta lo que no otorga y prolonga el sufrimiento de miles de personas. Las excarcelaciones recientes prueban que solo se necesita voluntad política para liberar a tantos inocentes, pero los cachorros del imperio se sienten poderosos haciendo daño. Todo proceso de reconciliación demanda justicia y reparación, sin eso, asistimos a una agenda más de propaganda para un régimen ilegítimo, interino y bastante cruel. Trabajar por la libertad y la transición a la democracia probablemente seguirá siendo considerada una conducta insurreccional, pero necesitamos la liberación plena e incondicional de todos los presos políticos, necesitamos justicia y verdad para que comiencen los cambios que ellos no quieren, pero nosotros sí. Y nosotros somos más. Vamos a cambiar.
https://t.co/4GNbEBJq7W
Cuando un norteamericano le pregunta a un venezolano “Where are you from?” Y éste responde “Venezuela”, al norteamericano le suena a “Minnesota”.
A mí me pasa exactamente al revés: veo Minnesota y me suena a Venezuela.
Cuando el chavismo roba elecciones, ilegaliza a la oposición real, persigue, detiene, desaparece, tortura, encarcela a extranjeros, electrocuta niños, viola prisioneros, asesina militares críticos, contrata cubanos y coopera con otras dictaduras:
También lo hace por el petróleo.
Ayer detuvieron a 14 periodistas en Caracas y los falsos defensores del "derecho internacional, la soberanía, autodeterminación y la no injerencia en Venezuela" no dijeron nada.
Necesitamos cambiar el lenguaje para que les interese:
14 barriles de petróleo fueron apresados por el gobierno títere de la moderada Delcy Rodríguez.
Sobre la foto de Maduro siendo trasladado con los ojos vendados es importante decir algo desde la perspectiva de derechos humanos:
Vendar los ojos no es una medida normal ni aceptable. No se considera legítima y puede constituir tratos crueles.
Explico por qué: El uso de capuchas y vendas no responde a una necesidad legítima de seguridad y además es parte de patones de intimidación y control psicológico de personas detenidas. Ese estándar lo ha establecido la CIDH y otros organismos de derechos humanos. Se pudiese pensar en una excepción legítima en casos sumamente limitados como la protección de corta duración contra deslumbramiento extrema o una emergencia, pero debe ser algo puntual, breve, justificado y documentado. Necesitamos más evidencias para decir si lo ocurrido es así o no.
Vendar los ojos en esos casos debería hacerse sin generar angustia, ni incomunicación y ni desorientación prolongada. Pero eso es difícil de medir.
Los mecanismos de derechos humanos no aceptan estas justificaciones porque podrían existir medidas menos lesivas para trasladar detenidos como el uso de gafas comunes en caso de riesgos ante aires fuertes o deslumbramientos (si saben el modelo de las utilizadas por Maduro podríamos ahondar en esto), se puede pensar en asientos separados para tener a alguien bajo control y buscar otras medidas que no desorienten al individuo.
Voy a más: El vendaje de ojos como violación de la integridad personal, empeora cuando la persona detenida además está esposada, es obligada al silencio forzado, recibe amenazas, vive traslados nocturnos o es llevada en vehículos no identificados. En esos casos el derecho internacional lo puede calificar como trato cruel, tortura psicológica y también podrían ser elementos que conforman la desaparición forzada, otro crimen grave. Esto se los puedo compartir de primera mano porque fui víctima de todas esas prácticas, son horrorosas y nadie debería pasar por ellas. Por eso hago la advertencia.
Las excepciones para que sea considerado necesario algo así son muy limitadas y casi no pasan los estándares de evaluación. Es una práctica que no es neutral y se ha reclamado en miles de casos ocurridos en la región.
Esperemos que tanto Maduro como cualquier otro presunto perpetrador que sea detenido y deba afrontar la justicia, cuenten con el debido proceso que le han negado sistemáticamente a miles de personas en Venezuela. Como imagen, claro que es impactante, pero los impactos también pueden ser revisados de esta forma para saber qué es correcto y qué no según estándares. Al menos ese puede ser un aporte desde el enfoque de derechos humanos que para nada se interpone a que haya justicia, que es lo que necesitamos todos.
Muchas personas en el chavismo y sus aliados pensaron que este momento no llegarían.
Sencillamente decidieron robarse las elecciones del 28 de julio de 2024, asesinar a 25 personas al día siguiente, encarcelar a más de 2000 inocentes y creer que la vida seguiría su rumbo.
Y no.
Entre los casos registrados e investigados por la Misión de Determinación de Hechos de la ONU para Venezuela, hay varios donde los funcionarios usaron descargas eléctricas, asfixia y otras torturas contra defensores de DDHH.
Quienes apoyan a Maduro, apoyan estas cosas. ¿O no?
Mientras millones de estudiantes venezolanos se gradúan sin haber aprendido lo básico, el ministro de Educación Héctor Rodríguez se enfoca en regular las decoraciones de los actos de grado. https://t.co/nqxw0l4iMQ
Catalina Ramos presa de Maduro / su delito es ser coordinadora nacional de asociaciones ciudadanas en Vente Venezuela y trabajar por la Libertad. @caramos61