Por suerte, todavía alguien puede ser el primero en llevarme serenata, en pedirme que seamos novios de una forma bonita, en conocer bien a mi familia, viajar juntos, hacer recuerdos bonitos. En fin, todavía me quedan primeras veces por vivir
Con el tiempo entiendes que nunca sabes realmente qué lugar ocupas en la vida de alguien. A veces creemos que somos una prioridad, mientras para esa persona apenas somos una opción. Las acciones, tarde o temprano, terminan mostrando el lugar que realmente ocupamos.