afrontar lo que duele da miedo,
pero aún más,
hacer oídos sordos y dejar pasar el tiempo con la esperanza de que éste
haga la función de tirita,
para percatarte que lo único que has incitado es a incrementar aún más
ese dolor y ese miedo a ser realmente feliz
con el paso del tiempo
comprendes que todo aquello
que considerabas como
insuperable,
era tan solo un trámite
para comenzar a vivir
todo lo bueno que el destino
tenía preparado para ti