Hace poco leí -no recuerdo dónde ni el autor- que el síntoma más primario de felicidad es desear la repetición. Y es cierto, sucede con los restaurantes que te gustan, las personas que quieres, los libros que te marcaron, los viajes que hiciste. Uno siempre desea volver, repetir.
vaya quien iba a poder predecir q una crisis económica, una perspectiva de un futuro de mierda, una subida de alquileres estratosférica, una previsión de catástrofe climática y un sistema de trabajo parecido a la esclavitud iba a hacer q nadie quisiera tener hijos!