Pondré mis leyes en su corazón, y también en su mente... Hebreos 10:16. Y si la ley está escrita en el corazón, ¿no modelará la vida? La obediencia, es decir el servicio y la lealtad que se rinden por amor, es la verdadera prueba del discipulado (El camino a Cristo, pp. 60, 61).