Para finalizar con esta temática, les dejamos las razones por las cuales creer que un cuerpo gordo es sinónimo de enfermedad y sedentarismo es un mito, al igual que la creencia de que un cuerpo flaco lo sería de salud y belleza.
Afirmar que una persona gorda no debería mostrarse orgullosa de sí misma de manera pública porque eso fomenta la obesidad y los malos hábitos
Creer que una persona gorda está enferma simplemente por cómo es su corporalidad
Siguiendo el tema del posteo anterior, te dejamos varios ejemplos sobre prácticas y discursos gordofóbicos que se pueden dar en diversos ambientes:
Acoso callejero
Insultos a cuerpos gordos en entornos familiares, escolares, laborales o sociales
Que cualquier profesional de la salud, nutricionista o no, prescriba dieta y ejercicio a una persona gorda sin escuchar cuáles son sus dolencias, síntomas o antecedentes médicos.
No vender ropa a personas gordas por considerar que no les entrará ningún talle
Muebles no aptos para personas con determinado peso (sillas muy pequeñas en lugares públicos, aparatos para estudios médicos sólo aptos para personas delgadas)
Usar la palabra gordo/gorda como insulto, con sentido humillante u ofensivo.