Ya estamos en el 2026 y voy a cumplir 30 años para seguir con juegos y inseguridades ajenas que me terminen afectando personalmente, yo me entrego por completo y doy todo de mí así que espero recibir lo mismo.
Me lo tomo personal, porque a esta edad uno ya sabe lo que hace, con quién lo hace y por qué. No hay excusas, los actos hablan solos y no tengo por qué minimizar nada.