Seven years ago a representative from Google reached out to me in an official capacity to discuss the company's energy use. I told them it would become necessary for major firms in core economies to reduce energy use in order to enable Paris-compliant decarbonisation.
They assured me that their new AI tools were already helping them identify ways to improve the company's energy efficiency, so they weren't worried. They insisted this would soon yield radical efficiency improvements, and lead to energy use reduction without any change to their production activities. "Just wait, you'll see!" they told me, full of confidence.
I told them that's not how it works. In growth-oriented capitalist firms, savings from efficiency improvements are generally leveraged to expand production. I predicted that even if their AI found ways to improve efficiency, Google's energy use would go up, not down. Seven years later and this is where we're at:
Por qué deberíamos dejar de hablar tanto de “salud mental”:
Este artículo de Ashley Frawley en Compact Magazine me ha parecido muy interesante. Básicamente, la autora argumenta que todas las campañas de “concienciación” y “hablar más” sobre salud mental no están mejorando las cosas, sino que las están empeorando: pathologizan experiencias normales, aumentan los autodiagnósticos y crean más demanda de servicios terapéuticos. Coincide con Haslam, al que cita, y del que acabo de poner un post. En lugar de curar, el exceso de discurso terapéutico fabrica más “enfermos”.
Pero un punto que me ha parecido destacable de este artículo es éste:
“Otra razón por la que los funcionarios gubernamentales prefieren centrarse en la salud mental es que sugiere que los problemas pueden resolverse sin abordar los conflictos sociales fundamentales. Por ejemplo, en su Enfoque Integral de la Salud Mental, la Unión Europea señala que ‘las tasas de suicidio entre los agricultores son un 20 % más altas que la media nacional en ciertos Estados miembros’. Este triste hecho es la razón por la que, continúa el informe, ‘se ofrecerá apoyo para fortalecer su resiliencia’. Uno podría perdonar que se olvide que, en toda Europa en 2023 y 2024, los agricultores llevaron tractores a las capitales para protestar contra políticas elaboradas por burócratas de la UE lejanos que impactaban directa y gravemente en sus medios de vida. El marco de la salud mental asegura que cuestiones como quién recibe qué y quién decide se saquen del ámbito de la política y se pongan en manos de tecnócratas. El mundo económico, que realmente gobierna la lógica de nuestras vidas, es para los tecnócratas; la vida mental es para el resto de nosotros.”
Es una crítica muy potente y precisa: el discurso de la “salud mental” funciona como una herramienta despolitizadora. En lugar de discutir políticas concretas (subvenciones, regulaciones, precios, burocracia, etc.) que afectan la vida de los agricultores u otros grupos, se reformula todo como un problema individual de “resiliencia”, “bienestar mental” o necesidad de apoyo psicológico.
Así se evita el conflicto político real y se traslada la responsabilidad al individuo o a intervenciones técnicas/psicológicas. Se eluden las causas sociales en trastornos como la depresión o el suicidio y se transmite el mensaje de que todo el problema está en la cabeza de las personas con trastornos mentales y hay que solucionarlo con medicamentos o con psicoterapia.
Es el mismo truco que se aplica al suicidio masculino continuamente: el problema del suicidio masculino está en la cabeza de los hombres que no saben pedir ayuda por esos estereotipos de que hay que ser duro y esas cosas. Y así nos evitamos hacer nada al respecto de la cantidad de factores sociales, políticos, económicos, relacionales, laborales, y en conjunto a las condiciones materiales que generan el sufrimiento que lleva a los hombres a considerar el suicidio.
La IA está destruyendo la universidad y aprendiendo por sí misma. Los estudiantes usan IA para escribir trabajos, los profesores para calificarlos, los títulos pierden valor y las empresas tecnológicas se enriquecen. Bienvenidos a la muerte de la educación https://t.co/NcMEnps3Y0
"The climate crisis cannot be addressed within capitalism. It is vital that we understand this fact and develop our strategies accordingly, otherwise we are headed for certain failure. And failure is not an option." https://t.co/C7umP2aMtH
Which jobs will AI change first? A study of AI startups funded by Y Combinator suggests occupations requiring ethically charged decisions—such as judges, teachers, and therapists, are less likely to see near-term disruption. In @PNASNexus: https://t.co/H972YPHJn7
“No publicamos los nombres de los niños masacrados porque Israel iría tras sus familiares supervivientes”.
Cuando la ONU ni siquiera puede nombrar a las víctimas del genocidio por miedo a su perpetrador, Israel.
Actually there IS a connection between climate change and Earthquakes.
A heating planet is metlting billions of tonnes of ice which is changing the pressures on different parts of the Earth. We'e playing with fire...
https://t.co/1zWcWHtGwH
A new papers identifies three drivers of polarization systematically present in low to medium income countries:
1 )echo chambers foster and reinforce false beliefs about opposing groups.
2) while diverse media could counter polarization, the dominance of biased traditional, digital and social media has deepened it.
3) divisive political elites using hostile rhetoric and incivility exacerbate polarization by amplifying social and political divides.
https://t.co/xNSoNBEA6S,
¿Y si trabajáramos la mitad y viviéramos mejor?
El nuevo informe del equipo de Piketty plantea reducir la jornada a 1.000 horas/año para 2100. Menos crecimiento, más bienestar y un planeta habitable. Imaginar es el primer paso.
https://t.co/CoBr9URHfR
Increíble!
El presidente chileno Kast se enfrentó a un niño y a su madre por no saludarlo, el niño terminó llorando y la madre detenida por Carabineros.
Ecuador ingresó por primera vez al Índice Global de Tortura en la categoría de alto riesgo. El reporte documenta graves vulneraciones de derechos humanos, hacinamiento carcelario, impunidad estructural y violencia institucional en el marco del estado de excepción.
https://t.co/LxYOO4nnNo
Le comento que ya presenté la denuncia ante @USembassyEC pero, lamentablemente, los actores relacionados con el narcotráfico que salpicaron mi investigación incluyen a empleados de Noboa Trading y procesos judiciales estancados desde 2022 (sustancias ilícitas en contenedores de dicha empresa). Dudo muchísimo que alguien haga algo, y de hecho se lo dije a los señores de la Embajada. Lo que pedí muy específicamente es que se acuerden de mí y de mi vida, en caso de que algo me llegara a pasar por todo lo que descubrí en el #CasoSunshine.
We have just witnessed France’s hottest day in recorded history. The severity of this heatwave is truly hard to comprehend. Over 50 millions people will be under red-level extreme heat warnings tomorrow. Sadly, what’s going on there is a foreshadowing of our future.
🔴 Genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en #Gaza y #Cisjordania son las acusaciones contra Israel que revela un informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU ➡️ https://t.co/YmtH2qDzzX
El despido de la esposa y el hijo de un periodista despierta nuevas alertas en Ecuador, un país que se desploma en los indicadores internacionales de libertad de expresión https://t.co/xpNvjMnxic
This is an important new paper.
When we allocate responsibility for emissions, it's normally in terms of consumption. We tally up direct household emissions (eg, from household energy use) plus the emissions embodied in all the stuff that a household consumes.
But this creates a problem, because households do not control the conditions under which that stuff is produced. The energy and production techniques, which determine the emissions content of goods and services, is decided by those who own the means of production - mostly the capitalist class, and to some extent governments.
Scholars have argued that owners should therefore be held responsible for emissions from production they control, given they have the power to produce differently, such as by using renewable energy, or by investing in less damaging forms of production.
When we account for private ownership-based emissions, together with government ownership-based emissions and direct household emissions, the richest 1% are responsible for 30% of global emissions, and the richest 10% are together responsible for a staggering 60%.
These are the people who are driving climate breakdown. Climate change is class war.
But these results should be understood as conservative. I would argue that even direct household emissions should be assessed at least in part in terms of energy-system ownership. When households cook or heat water for showers, they usually have little control over the source of the energy, i.e., whether it is fossil fuels or renewables. That is decided by the people who own the energy system.
The fact that so much of our energy system is still provided by fossil fuels is not the fault of the working classes, it is the fault of those who own and control the energy system - which is mostly capitalists, and to some extent governments (which are in turn often captured by the capitalist class).
So households may be responsible for the quantity of energy they use, but they cannot reasonably be held responsible for the additional emissions produced by fossil-fuel sources if renewable sources could be provided instead. Perhaps one methodological solution here would be to allocate emissions to households *as if* their energy use was provided by currently available renewables, and allocate the rest to the owners of the energy system.
The paper is by @lucas_chancel and Yannic Rehm in Nature Climate Change: https://t.co/iLIO9vnBvR