Lo que implica CRECER
Crecer implica despedirse.
No porque todo lo que termina haya sido malo, sino porque algunas etapas cumplen su propósito y luego deben quedar atrás.
El árbol no florece aferrándose a las hojas secas. Las deja caer porque sabe que una nueva estación está por llegar.
Cada vez que sueltas aquello que ya no alimenta tu paz, recuperas energía para construir una vida más conciente, más libre y más auténtica.
El cambio no siempre comienza encontrando algo nuevo; muchas veces empieza teniendo el valor de dejar ir lo que ya no pertenece a tu camino.
Trasciende tu mente, suelta el sufrimiento innecesario y vive con claridad y serenidad.