No quiero la almohada sobre la cabeza, ni perder contacto con la realidad. O ser un aparato de pies a cabeza, tapadito hasta que pase el temporal. Tengo miedo de mirar hacia abajo y resbalar.
Fue fugaz, fue pasajera, su relación fue un error como si se conocieran, conocieron el temor nunca lo volvió a ver, de ella no se supo nada tal vez, lo seguirá esperando cómodamente sentada.
Yo lo que quiero es volar, volar. Prefiero volar. Tal vez es más fácil quedarse a mirar, pensando en otra cosa, dudando de si está bien o está mal, pero eso que te importa. –No te va gustar, Volar.
Sólo te preocupa lo que quieras ver, tu mundo se reduce a lo que vos jugás y no ves, que a este mundo jodido ya le sale pus, y vos estás fregado fuera y dentro de él.
Vivimos de morir. Átala, no la sueltes, no la dejes ir, ahora toca seguir. Mañana no es razón, para cada minuto que disfrutes hoy, que nadie sabe este guión.