Al ingresar, las madres no podían creer todo lo que estaba ocurriendo. Estos malditos se habían llevado todas las pruebas que podían ayudar a reconocer si allí estuvieron sus hijos desaparecidos.
Es imposible no sentir rabia al ver estas imágenes.
Al ingresar, las madres no podían creer todo lo que estaba ocurriendo. Estos malditos se habían llevado todas las pruebas que podían ayudar a reconocer si allí estuvieron sus hijos desaparecidos.
Es imposible no sentir rabia al ver estas imágenes.