No estan en la misma onda, muy mal.
— ¿Quitártela? Aleix no haría eso, es un amor. Mira que es difícil empezar mal con él. Muy grande tenía que ser el malentendido. —su bro nunca haría algo así, aunque le causaba gracia la situación— ¿Y al final conseguiste a la chica?
Una corta risa dejó salir, soltandole para darle una palmadita en la espalda.
— Por eso eres genial Zeke, tu sabes como tratar a un paisano y a un hermano. Aunque creo que un poco me las apaño en sobrevivir. Y además tengo a Aleix para decirme, él controla. Seeeeh.
— Puede ser, mi memoria no es mas que un mar de conocimientos confusos y experiencias entrelazadas en un caos de pensamientos. Han sido dias duros, luego le pregunto cuando vuelva a nuestra casa.
Se encogió de hombros sin darle mas vueltas al asunto.
— Pero si eres amigo »
— Bro...
Fue directo a darle un abrazo, con sorprendente fuerza para lo poca cosa que parecía a simple vista.
— Nos hubieramos conocido antes y te hubieras venido conmigo a salir de toda esa mierda, te lo digo, pero si el destino dice que nos conozcamos ahora por algo será.
» –llegue. Puede ser mi memoria, bro, no te lo tomes a mal. Además si eres amigo de Aleix, también cuentas como mi amigo, porque lo suyo es mio y lo mio es suyo.
— ¿Por qué no? si lo he hecho muchas veces, nos conocemos de mucho tiempo. —no le ve nada malo a llenar de besos a su amigo, su bro, su pana.
Pensó en el nombre, y por un momento pareció que si lo reconocía, pero.
— Pues no. Osea, tampoco hemos hablado tanto, solo cuando »
» –aqui estamos ahora, guiados por el viento y un pasado común.
Casi se echaba a llorar, llevándose una mano al pecho. ¡Estaba predestinado!
— Yo soy Joakim, pero a quien aprecio le dejo decirme Jau, y tú, bro, eres digno de aprecio.
— ¿Tu fuiste a Francia? Dicen que no estaba tan mal allí, pero yo ya que tenía este amigo de un amigo del primo de un conocido aproveché a ir al sur, mejor decisión del mundo. —otro huido, aun mejor.— Tu y yo en el mismo barco, bro. El destino quería que nos encontramos y »
» Respondió sacudiendo la cabeza, totalmente lo que diría alguien de su buen amigo.
— Bueno, ¿y tu quien eres bro? ¿Eres de esa banda con la que anda? Me ha dicho que son todos unos grandes ahí.
Si le miraba con molestia era totalmente ajeno a ello. A su parecer era un buen tio y mas aun cuando dijo eso, dando una palmada bien fuerte de la sorpresa.
— ¿Tu eres amigo de Aleix? ¿Y te ha hablado de mi? Es que es un encanto, ¿a que sí? Le voy a comer a besos luego.
»
— Ya decia yo que sabía a Marruecos. —con una pequeña calada mas se lo devolvió— Estuve allí un tiempo, por un amigo de un amigo de un primo de un conocido, ¿sabes? Si tienes mas me interesa, bro.
Bueno, aunque llamara a todos bro, tampoco era plan.
— ¿Y cual era tu nombre?
Solo se separó para puntualizar con gestos y todos mientras corregía la pronunciación.
— Joa-kim. Joakim. No Joe- kim. Pero te lo perdono por gringo. —Ahi al menos se dió cuenta de que si sabía su nombre. Algo tarde.— Ah. ¿Nos conocemos? ¿Soy famoso? ¡Gasp! ¿Eres poli?
— ¿Como que no? Le quitamos el palo y la ponemos en la pared, como un cuadro. Es un suvenir.
Terribles ideas se sacaba, pero muy orgulloso de ellas.
— Tú pídeme lo que tú quieras, sabes que por tí te bajo la luna ahora mismo, bro.
— Ay ostia, haber especificao'. Vengo de casa. —no, no brillaba por su inteligencia.— Que no es mi casa, es de un colega que vive aquí al que estoy visitando. Y pues me he quedado sin dinero para volver así que me deja quedarme, ¿sabes, bro?
Y buen que se apoyó en el hombro »
— Con razón tienes esa gracia, bro.
Ya le estaba rodeando de los hombros con el brazo. No necesitaba nada mas, era un hombre... Increíblemente simple.
— ¿Que su fumo? Como una chimenea, además eso huele a que es bueno. —no dudó en tomar el porro para darle una calada.»