El martes Lucrecia Dalt tocó casi únicamente canciones de su último disco, su presencia en el escenario fue magnética, el sonido fue alucinante, el público estaba concentradísimo y encantado, todos quedamos con los pies a veinte centímetros del suelo hasta el día siguiente.
Opino que el hate es una forma del oportunismo tanto como la adulación y que las declaraciones públicas de cierta premiada escritora no estarían ayudando a despertar interés por su obra.
@sedividenen@notcharo__ Esto pasó dos meses antes, pero además se inscribe en una tradición en la que el peso de "la Historia" es mucho mayor. https://t.co/ivgnDqnuiZ