@ManuGarca16@jmd_salva Te entiendo, pero entonces llegaríamos a un nivel de paranoia en el que los niños ni siquiera podrían ir al colegio. Evidentemente no hay solución que contente a todos.
Soy psicólogo y trabajo habitualmente con menores y sus familias.
Por ese motivo, y por la preocupación que me genera la conversación pública que se ha producido estos días, he decidido escribir estas líneas.
No conozco los hechos. No estaba allí. (sig)
Lo que más me está sorprendiendo de esto, y por lo que decidí hacer el hilo es que, independientemente de lo que ocurriera, parece que hay gente deseando que el logopeda fuera culpable para poder justificar su asesinato.
@SaQuedao No se puede poner la mano en el fuego por nadie, está claro. Pero tratar de esa forma a la que de momento es la única víctima… da escalofríos. Da igual que digan que era inocente, para muchos ya es culpable…
@Alessin799 Por eso mismo crack. No se puede ir acusando tan libremente a alguien sin saber qué ha pasado. Y si era inocente? Quien va a quitarle el dolor y escarnio a la familia de la que en principio es la única víctima? Si hay más víctimas que sea la policía la que lo investigue
@ManuGarca16 En mi caso yo procuro (sobre todo si es muy peque), que entren al menos un par de sesiones (o +). Hay que transmitirles confianza a las familias. Pero hay situaciones que no dejan casi como una “clase” y la presencia de los padres puede dificultar el trabajo que se está haciendo
@jmd_salva@ManuGarca16 Dependiendo de la edad no solo es importante sino necesario. Para que interactúen de forma libre o expresen cosas que no mencionan delante de sus padres. Sin embargo, es importante que los padres formen parte activa de nuestro trabajo y sepan todo lo que se hace.
Ya que he dado mi opinión sobre lo que ha ocurrido en Valencia, creo que también es importante aportar información real y basada en la evidencia sobre cómo son realmente los abusadores sexuales de menores.
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10. La protección de la infancia exige tomarse muy en serio cualquier sospecha.
Pero también exige comprender cómo ocurren realmente los abusos y abandonar algunos mitos que, aunque intuitivos, no coinciden con lo que muestra la evidencia.