Como psicóloga, estoy comprometida con la bella unicidad de cada ser humano y con la realización de sus sueños. Para ello, ayudo a tus hijos/as a lograrlo sin que se enteren, ayudándote a ti a mejorar tu relación con ellos. Y el embarazo no es una excepción.
"Nunca en la historia los niños han recibido tanto amor, tanta atención y tantas comodidades materiales como en las últimas generaciones", reflexiona la escritora, "y, sin embargo, nunca han estado tan enfermos mentalmente. ¿Por qué?". La pregunta le obsesiona. Tal vez, aventura, tenga que ver con la desaparición de cualquier forma de resistencia o autoridad. "Ahora los padres dicen: ‘Sólo quiero que seas feliz, puedes ser lo que quieras’. Y quizá eso no es lo que los hijos necesitan".
La conversación deriva entonces hacia algo todavía más incómodo: la abdicación contemporánea de la autoridad adulta. El propio título de la novela, ¿Dónde están los adultos?, funciona como una pregunta desesperada sobre una época donde nadie parece dispuesto a envejecer. "En todo Occidente los adultos hemos renunciado a la responsabilidad social y al trono de la autoridad en todos lo ámbitos", lamenta Lykke, que habla de profesores aterrorizados por sus alumnos, de padres que quieren caer bien a sus hijos, de adultos obsesionados con seguir siendo jóvenes, deseables y culturalmente relevantes. "La generación de los sesenta nunca quiso envejecer. Siguen intentando ser modernos, cool, interesantes, y creo que eso es una traición a los jóvenes. No queremos que nuestros hijos nos quieran, sino gustarles y eso es un problema".
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Hemos troceado las carreras universitarias para montar un negocio de másteres inútiles que solo sirven para vaciar la cartera de las familias. Permitidme reflexionar sobre la estafa de los grados Frankenstein y por qué hay que volver a las Licenciaturas generalistas. 🧵va...
Dice Thomas Szasz en su libro "ideología y enfermedad mental" que las enfermedades mentales son meramente nombres que asignamos a determinadas estrategias de vida y a sus consecuencias.
Dice Thomas Szasz en su libro "ideología y enfermedad mental" que los términos de diagnóstico psiquiátrico no describen entidades nosológicas identificables sino que degradan y desvalorizan a la persona a quien le son adjudicados.
Dice Thomas Szasz en su libro "ideología y enfermedad mental" que el concepto de enfermedad mental contribuye a esclavizar al ser humano, al permitir -en verdad, al exigir- que un hombre imponga su voluntad sobre otro.