❌ Partidos Nacional, Colorado e Independiente dijeron NO al aumento de recursos para la primera infancia, educación, seguridad y personas en situación de calle.
Mientras unos votan en contra, nosotros seguimos priorizando a la gente.
2 terratenientes festejando, 2 apellidos que marcan ganado, dueños del grano y de la tierra, 2 subsidiados, 2 privilegiados, cancheros, 2 partidos diferentes (?).. un solo objetivo, que los pobres sigan siendo pobres. Hay que ser jodido para festejar un gol en contra al país.
Los responsables de que hoy haya 1 de cada 3 niños de 0 a 6 años en hogares pobres votan en contra la Rendición de Cuenta que busca reducir 25% la pobreza infantil invirtiendo 31 millones de dólares.
Recuerden bien estas caras, están en contra de reducir la pobreza infantil 👇
ESTOS SON LOS SORETES QUE VOTAN EN CONTRA DE LA GENTE.
Son oposición, se oponen a que la gente viva mejor, se oponen a la Educación, se oponen a mejorar la Seguridad, se oponen a erradicar la pobreza infantil, se oponen a la gente.
La Coalición Republicana anunció que no votará en general la Rendición de Cuentas.
¿A qué le dicen que no?
• $1.257 millones para infancia
• $1.180 millones para seguridad
• $407 millones para educación
• $200 millones para personas en calle
• $50 millones para INAU
Oponerse por oponerse también tiene consecuencias.
Quienes decidieron no acompañar una Rendición de Cuentas con más recursos para la infancia, la seguridad, la educación, el INAU y las personas en situación de calle, deberán responder a su falta de sensibilidad.
@martinidaberry Soy uruguayo y coincido 100 % contigo.
Le puedo agregar que hasta Copa América le daban pelota, después alguien con poca humildad, se encargó de romper el vestuario
@camaraceleste Querés hacernos creer que los jugadores no pueden pensar, que son todos nabos.
Lo que le faltó a esta generación , fue darse cuenta el nivel de su DT.
Lo que faltó fue humildad.
Siempre del lado Bielsa de la vida.
Carta abierta a Marcelo Bielsa
Querido Marcelo:
Te escribo después de escuchar tu última conferencia como entrenador de Uruguay. No fue una despedida más. Fue una de esas intervenciones que obligan a apagar el ruido para escuchar lo que hay detrás de las palabras. Porque, más allá del fútbol, hablaste de algo mucho más profundo: de la responsabilidad, del fracaso, de la soledad y del precio que tiene sostener una convicción.
Tu liderazgo siempre fue total. Exigente hasta el límite, obsesivo con los detalles, inflexible con los principios. Nunca pediste menos de lo que creías posible. Les pediste a tus jugadores el cuerpo, la cabeza, el corazón. Y ellos respondieron. Corrieron, se comprometieron, intentaron.
Pero vos mismo reconociste que sostener esa idea les costó demasiado. Que mientras algunos equipos juegan con naturalidad, el tuyo necesitaba un esfuerzo permanente para parecerse a lo que imaginabas. Ahí aparece una verdad incómoda: no alcanza con que un líder convenza; el desafío es que su visión deje de depender de él y termine habitando a los demás.
Porque un liderazgo puede despertar compromiso y, al mismo tiempo, generar un peso difícil de sostener. Puede movilizar y también agotar. Puede inspirar, pero si toda la energía nace de quien conduce, el riesgo es que el proyecto nunca termine de ser verdaderamente colectivo.
Y entonces llegó esa frase que todavía resuena: “Soy el responsable de esta decepción.” Después vino otra, todavía más dura: “Lo que yo le dejo al fútbol uruguayo es nada.”
No sé si esa afirmación es verdadera. Creo, más bien, que es la forma que encontraste para hacerte cargo sin buscar refugio en las excusas. Pero también revela algo que excede al fútbol: la inmensa soledad que muchas veces acompaña a quien lidera.
Vivimos en una época que reclama procesos, pero solo aplaude resultados. Que habla de construir, aunque tenga cada vez menos paciencia para esperar y escuchar. Que celebra el esfuerzo únicamente cuando termina levantando una copa. Si no hay triunfo, pareciera que nada existió.
Por eso también resulta tan incómodo escucharte. Porque te negaste a fabricar un relato que maquillara la derrota. Pudiste hablar de crecimiento, de identidad, de bases para el futuro. Elegiste no hacerlo. Preferiste una verdad que duele antes que una mentira que tranquiliza.
Y, sin embargo, ahí también aparece una paradoja. Los seres humanos no vivimos solo de resultados. También vivimos de los relatos que nos ayudan a darle sentido a lo que atravesamos. No para negar la realidad, sino para poder seguir caminando después de una caída. A veces la verdad necesita de la esperanza para no convertirse únicamente en peso.
Creo que es por eso que tu figura genera tanta admiración como resistencia. Porque nos enfrenta con nuestras propias contradicciones. Queremos líderes auténticos, pero que no incomoden. Queremos exigencia, pero sin desgaste. Queremos excelencia, pero sin atravesar el costo emocional que implica alcanzarla. Queremos procesos largos… siempre y cuando den resultados rápidos.
Tu paso por Uruguay no habla solamente de vos. También habla de nosotros.
La pregunta no es si Bielsa fracasó o no. La pregunta es qué hacemos como sociedad con quienes se animan a sostener una idea cuando el éxito no llega. Si solo sabemos medir el valor de una persona por el resultado final, entonces no estamos perdiendo solamente entrenadores. Estamos perdiendo la capacidad de reconocer el coraje, la coherencia y la dignidad cuando no vienen envueltos en una medalla.
El verdadero legado de tu líderazgo comenzará mucho después, cuando alguien, en silencio, decida hacer las cosas con más honestidad, con más responsabilidad o con más compromiso porque un día se cruzó con tu ejemplo.
Y si eso ocurre, entonces hay derrotas que no son el final de nada. Son apenas una semilla que todavía no aprendimos a reconocer.
Con respeto y admiración,
Muchas gracias.
@tinchonegriazul No hay muchos recursos humanos, faltan los cracks que siempre tuvimos.
Ojalá tuviéramos un Zalayeta (que en la Historia es del montón) hoy en día...
@_lakaiser Pero a ustedes los gobierna un estúpido, que los está arruinando económicamente y culturalmente.
Y no es la primera vez que les sucede.
Creo que hace la diferencia.
@Graciel34949118@cositamosha_fan Bochón.
Recomiendo leer las reglas para jugar a la bolita, que da Dolina en "Crónicas del ángel gris" y la reflexión que hace acerca de adónde fueron a parar todas las bolitas perdidas.
Seguramente tiene relación, con las medias que se pierden y no nos dejan completar el par
⚠️Parece una redada, ¿no? Pues son los jugadores de la selección de Uruguay 🇺🇾 a su llegada al campo.
Yo no doy crédito, un mundial de fútbol ⚽️ en el que se trata a los jugadores como delincuentes no es de recibo. ¡Esto es una humillación!😡😡😡