LOS LIBERALES MÁS KIRCHNERISTAS DEL MUNDO
El presidente Milei quiere hacer auditorías en muchas áreas del Estado. Podría empezar auditando ideológicamente a su propio Gobierno, que parece más kirchnerista que La Cámpora.
Se dicen liberales, pero no levantan el cepo. Se dicen liberales, pero no bajan las retenciones, ni le sacan el pie de encima a los productores agropecuarios, los empresarios más dinámicos de Argentina. Se dicen liberales pero retan al campo por no liquidar toda su producción.
Un detalle, señor presidente: la cosecha es propiedad de los productores, ellos pueden venderla cuando quieran o cuando las señales del mercado así se lo indiquen, no cuando sus ministros se lo ordenen.
¿No les gustan los silobolsas, un invento del campo argentino para almacenar más barato y de forma más eficiente? Salgan de Twitter, armen una cooperativa agropecuaria y ganen el pan con el sudor de su frente. Así, de paso, conocen al sector un poco más de cerca.
Espero que se encuentre bien y que “el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión y en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad” no sea solo un slogan de ocasión.
Basta de irresponsabilidad y distracciones. Necesitamos transparencia.
1- La Junta Electoral “a título informativo” (no provisorio) insólitamente el domingo emite resultados diferentes a los informados por las Juntas locales. No cuenta distritos desfavorables (ej. Quilmes).
GRACIAS !!!
Con los resultados provisorios, en una elección reñida, podemos afirmar que hemos GANADO el comité de la provincia. Una eleccion que nos convoca a todos a construir un radicalismo protagonista. Muchas gracias a todos los afiliados que se acercaron a participar.
SE ACABARON LAS EXCUSAS
Señor Presidente, va a tener las herramientas que pidió para gobernar. Basta de echar culpas a los demás. Se terminaron las excusas. Presente su plan de estabilización y crecimiento. Empiece a gobernar para los 46 millones de argentinos.
La sociedad está haciendo un esfuerzo enorme para dar vuelta la página y su gobierno le responde con improvisación, clases de teoría y práctica del anarquismo, y un internismo feroz que recuerda al gobierno que acaba de terminar.
Pasaron más de 6 meses y aún desconocemos cuál es el plan del gobierno para estabilizar y crecer. ¿En cuál de todas las falacias lo tiene escondido, presidente? ¿En qué viaje se le perdió?
Sé que la tarea que tiene no es fácil. Hereda el desastre que dejaron 17 años de gobiernos kirchneristas. Justamente por eso, porque la tarea es compleja, es que esperamos hace 6 meses profesionalismo y profundidad. Y como respuesta, sólo tenemos indolencia y circo.
Señor Presidente: ¿Cómo se pueden sentar las Bases de un nuevo país sin hablar de educación, la principal vía para conquistar la libertad y lograr el desarrollo productivo? Si revivieran Alberdi, Sarmiento y Roca, se morirían de vuelta.
¿Cómo piensa sostener un tipo de cambio bajo sin un salto cualitativo de la productividad de la economía argentina? Por la vía de la inacción y la vagancia conceptual de decirnos que a la productividad la va a resolver el mercado, va a dejar al país hecho un cementerio.
¿Por qué destina tanto tiempo a pasear por Silicon Valley pero no promueve en esta ley a las más de 100 startups tecnológicas argentinas, empresas que venden al mundo avances científicos en biotecnología, economía del conocimiento y nanotecnología?
Dicho todo esto, voy a apoyar los cambios que vienen del Senado para esta nueva versión de la Ley Bases. Una versión superadora del mamotreto de enero y de la de Diputados. Con mirada federal. Y voy a rechazar, en este contexto de crisis, el regreso del Impuesto a las Ganancias y el recorte de Bienes Personales.
La clase media no está en condiciones de soportar un aumento de la presión tributaria cuando los principales gastos de las familias (prepagas, colegios privados, tarifas de servicios públicos, combustible, entre otros) han aumentado en promedio un 50% más que la inflación. La espalda de la clase media no aguanta más.
Espero que, de esta experiencia, pueda entender un método: la democracia. Para salir del empate catastrófico que tiene la Argentina hace ya demasiados años, señor presidente, va a tener que aprender a dialogar. Menos viaje y más construcción de acuerdos. Este es el camino.
NI POR LA FORMA NI POR EL FONDO
Pasó poco más un mes y medio desde que terminó un gobierno desastroso que llevó la inflación a las nubes, multiplicó la pobreza y manejó pésimo la pandemia. Pero todavía las cosas se pueden empeorar. En estos días el nuevo gobierno generó dos hechos inéditos en nuestros 40 años de democracia: un decreto que pretende derribar intempestivamente cientos de leyes y disposiciones, una parte sustantiva de la arquitectura jurídica de nuestro país, como si un iluminado asesor en las sombras pudiera decidir, por sí solo, en qué sociedad debemos habitar; y un proyecto de ley que todo lo abarca y que el parlamento debe discutir sí o sí de manera intempestiva.
Una vez más parecemos atascarnos en una de las trampas que llevó a la Argentina a la inmovilidad y la postración: un país que se bandea como un péndulo, que oscila entre un estatismo fervoroso y una voracidad desreguladora, un país cuyos gobiernos van de la cultura del derroche a la épica del ajuste como un elixir de todos nuestros males. Pero que, aunque aparentemente enfrentados, ambos coinciden en la prepotencia y el eslogan que repite: no hay otra alternativa. Claro que la hay. ¿Por qué no probamos con generar más riqueza a partir de consensos básicos y un modelo de desarrollo sostenible e inclusivo?
No debemos renunciar al deseo de un país próspero, con una sólida iniciativa privada y un Estado eficiente, con emprendimientos, inversiones y protección de los más necesitados. Por eso estamos decididos a ejercer una oposición comprometida y responsable con el presente y el futuro de la Argentina. El DNU y la ley ómnibus tal como fue presentada por el gobierno no solo tensan los límites de la democracia por las formas sino también empobrecerán aún más a los argentinos por el fondo. No es verdad que no hay opción. Mantenemos la firmeza de nuestras convicciones: sin democracia no hay desarrollo y sin un verdadero desarrollo no habrá democracia plena.
NI A LAS APURADAS NI A LOS EMPUJONES.
Enviamos una nota al presidente de la Cámara de Diputados @menemmartin para solicitar la prórroga del período de sesiones extraordinarias. Si de verdad consideran trascendente para el país el tratamiento de este proyecto, se necesita seriedad, que es lo contrario a la improvisación y a la prepotencia.
La altísima inflación, generada en gran parte por la gestión de Massa, no es el resultado de los ritmos del debate de la #LeyOmnibus.
Tenemos que profundizar la discusión que los temas relevantes requieren.