Estos momentos Dorian Gray de Sánchez me parecen un regalo del cielo. Como si por fin se les concediera a las gentes superficiales que solo saben ver las apariencias contemplar la sima moral fétida de la que otros llevamos años horrorizándonos.
Todo el que vive del Estado quiere más dinero, aumentos, mejoras, qué hay de lo mío.
Y los que no vivimos del Estado tenemos que contemplar el espectáculo.
Y pagarlo.
Trump pierde las mid terms. El perro vuelve a sacar mayoría y gobierna. Vuelve el peak woke.
Estamos en la mismísima mierda. Solo nos va a quedar esta pocilga en la que refugiarnos gracias a Elon
>Doble SIM
>cámara tapada
>huellas dactilares difuminadas
>RRSS en un segundo teléfono
>Foto a la pantalla para aislar dispositivos en vez de pasarse archivos de uno a otro
OPSEC LEVEL paranoia
Tenemos a chavales españoles con carrera presumiendo de trabajar en el campo en Francia o en Australia mientras importamos 1 millón de inmigrantes al año porque "¿Quién va a recoger el algodón si no?" Y resulta que como les damos una paguita y ayudas, tampoco quieren.
Expaís.
Voy a dar una opinión muy facha:
- si rechazas 2 empleos dejas de recibir el paro.
- si eres extranjero y vienes a currar no puedes recibir ayudas sociales
PACIENCIA, AMIGO. PRONTO TENDRÁS UNA ESTUPENDA MATING ROBOT Y PODRÁS IR CON ELLA A LA ÓPERA, HABLAR EN ITALIANO, Y TODAS ESAS PROFOUND, LOW-TESTOSTERONE THINGS
El gran peligro de la derecha no es la izquierda, sino ese votante fino que está deseando que el concejal de fiestas de Vox de Tomelloso diga una inconveniencia para no tener que votar contra el gobierno del presidente proxeneta y los ministros puteros y corruptos.
Lo que hunde el estado del bienestar no son las bajadas de impuestos ni la eficiencia en el gasto, sino el despilfarro socialista en gasto político inútil.
De nada
Sánchez está acabado. Va a perder las elecciones por goleada. Y lo sabe.
Su única esperanza es hacer ruido, mucho ruido, para intentar distraer de los temas que le dañan y poder confiar en un milagro. De ahí el permitir que la violencia entre en campaña. De ahí el lanzar mentiras clamorosas sin descanso. De ahí el movilizar sus recursos mediáticos, pagados con el dinero de todos.
No seáis lelos. No contribuyáis al ruido. Si os tiemblan las piernas, tomaos una tila, pero no deis el coñazo.
PP y Vox están haciendo lo que deben. Feijoo no es alguien que derroche entusiasmo, pero transmite solidez y tranquilidad. Abascal transmite ilusión y esperanza incluso sin proponérselo. Se complementan bien.
Pasad como de comer mierda de las gilipolleces de un Sánchez a la desesperada, centraos en recordar a los votantes todo lo que ha hecho (y lo que no ha hecho), hablad de todo lo que va a empezar a mejorar a partir del 29N y dejad trabajar a quienes gobernarán España dentro de muy poco.
El Sánchez que vimos ayer en La Revuelta, el Sánchez decrépito, comido por el odio, rehén de todos y, por encima de todos, de sí mismo, farsante hasta la médula e incapaz de cualquier atisbo de naturalidad porque su naturaleza torcida ha degenerado en artificio viscoso, es candidato a la Presidencia del gobierno y con probabilidades de salir vencedor. Bastaría con este dato para sentenciar al pueblo español y condenarlo a la basura de la historia. Las próximas elecciones son nuestra última instancia de redención.