Tengo una empatía tóxica en un mundo que ser amable y cariñosa te lleva a que se aprovechen de ti, pero sigo amando y optando por la ternura una y otra vez.
No encarceló mi alma por temor a sufrir, vivo con toda la intensidad de quien no sabe si morirá mañana. Lloro mucho! Amo mucho! Me entrego mucho, río mucho.