escuchó las palabras del otro con suma atención, tomando el libro y dándole una hojeada rápida.
— no entiendo… ¿podrías explicarme con más detalle, éter?
La teoría que más se acerca a la cuestión... Parece ser el cuerpo mortal y mi energía. -- murmuró el chico pasándole un libro tras llegar a la zona de la biblioteca que buscaba. --
devolvió la sonrisa, y tras aquel gesto se apresuró a seguirle el paso, permitiéndole guiarlo hasta dónde tenía planeado llegar.
— claro, lo recuerdo muy bien, éter.
-- Le dedicó una sonrisa antes de comenzar a andar bajando unas escaleras hacia la biblioteca. -- Te acuerdas que te dije que solo tenía teorías del problema..¿Hm?