Hoy viajé con @viavolaris de Guadalajara a Hermosillo. Al documentar mi equipaje, mi maleta fue abierta y me robaron mi joyero, donde venía mi anillo de compromiso y otras pertenencias de valor.
Y la única respuesta de @viajaVolaris es un crédito de $1,000?
Zlatan Ibrahimović on Mexico eliminating Ecuador to reach the FIFA World Cup Round of 16 with four wins from four:
🗣️ “Four wins from four? Stop calling this a surprise. Mexico aren't surviving this World Cup they're conquering it. They didn't come here to make up the numbers, they came here to shake the entire tournament.”
“People underestimated them before the first whistle. Now look at them. Every opponent they've faced has been forced to respect them the hard way. That's what happens when a team plays with heart, courage and absolute belief.”
“To the Mexican fans... enjoy this moment because you've earned it. You've carried this team with your voices, your passion and your faith. Tonight your players repaid every kilometre travelled and every tear you've shed supporting this badge.”
“Ecuador fought with everything they had, but Mexico wanted history more. That's the difference. In knockout football, talent alone isn't enough you need warriors. Tonight Mexico looked like an army.”
“And to every team still left in this World Cup... be careful. This Mexico side is no longer chasing respect they've already taken it. Now they're chasing the trophy, and if you underestimate them, you'll be the next team going home.”
Hoy, desayunando en el hotel en Guadalajara, escuché algo que me hizo cambiar la forma en la que veo muchas cosas.
Un mesero le dijo a una coreana que México había ganado por suerte, por un error del portero de Corea. Ella le respondió:
“No fue suerte. El portero de Corea se equivocó y el de México no”.
Y mientras más lo pienso, más sentido tiene.
Muchas veces llamamos suerte a los errores ajenos y mala suerte a los propios. Pero la realidad es que tomar buenas decisiones, mantener la concentración y no equivocarse cuando importa también es una habilidad.
Al final, la diferencia entre ganar y perder muchas veces no está en la suerte, sino en quién comete menos errores.
Podrá gustarte o no Guillermo Ochoa. Podrás criticarlo, minimizarlo o sacar cualquier teoría sobre su carrera.
Pero una cosa es clara: ningún jugador mexicano ha sido tan determinante en Mundiales como él.
Ni Jorge Campos, ni Rafa Márquez, ni Cuauhtémoc Blanco, ni Hugo Sánchez.
Las actuaciones, los momentos y el impacto están ahí.
Guillermo Ochoa fue, es y seguirá siendo por mucho tiempo el jugador más importante de México en la historia de las Copas del Mundo.
Cada quien carga cosas que muchos no ven. Por eso, creer que todos deberían pensar o actuar como nosotros muchas veces es soberbia. Las decisiones cambian según la vida que te tocó, lo que sufriste y lo que aprendiste. En otras circunstancias, quizá haríamos exactamente lo mismo que tanto juzgamos.
Sí, la disciplina y la constancia son la verdadera respuesta. Pero muchos prefieren seguir persiguiendo atajos, pretextos o fórmulas mágicas, porque aceptar que el éxito suele depender de repetir lo correcto todos los días es demasiado simple… y demasiado incómodo.
El éxito no es suerte.
Es tolerancia.
Tolerancia al rechazo.
A la duda.
A la soledad.
A seguir cuando nadie aplaude.
La mayoría no falla por falta de talento.
Falla por falta de aguante.