@blackie_just te nombré países donde no la piden, vos preguntaste por España, alquilé muchas veces en diferentes provincias y comunidades y nunca me lo pidieron
@Gabrielaivy66 yo me tome un cabify ayer y el chofer venezolano estaba feliz con su leesing de auto electrico 0 km, vive bien, y ya trajo a su familia.
@Solanopo no sería más útil que fueras a reclamarle a Kiccilof que mejore la salud pública en la provincia? no se te ocurre cual ea la causa para que esto suceda?
FESTEJEMOS TODOS EL 17 DE OCTUBRE !!!
Hoy, los compañeros peronistas festejan el 17 de octubre de 1945 y tienen mucha razón. Para esa fecha, la Argentina estaba entre los países más prósperos del mundo: ocupaba el décimo lugar mundial en riqueza. Su PBI per cápita cuadruplicaba el de Brasil, duplicaba el español y el italiano, y superaba al país europeo más rico, Francia. ¿Un país para pocos? Según datos del peronista Torcuato Di Tella, los obreros argentinos vivían al mismo nivel que los estadounidenses y mucho mejor que los europeos. Por ejemplo: con una hora de trabajo en Argentina se compraba más pan y más carne que en Estados Unidos, el doble que en Inglaterra y seis veces que en Italia. Por eso Argentina era el segundo destino migratorio del mundo, por delante de Australia y Canadá y solo detrás de los Estados Unidos.
Para 1945, casi 8 millones de europeos habían llegado al país y pese a eso Argentina tenía los índices de desocupación y pobreza más bajos de Latinoamérica. Desde inicios del siglo XX, la inflación promedio había sido apenas superior al 2% anual, los argentinos ahorraban en pesos (18% del PBI) y el empleo crecía al 2,1% anual desde hacía una década. Lejos de ser un país agrario, la industria argentina crecía a más del 5% anual desde inicios de siglo, y superada la crisis de 1930 se había duplicado en apenas 10 años y representaba 19% del PBI. ¿La macro? Para 1945 llevábamos 55 años sin una sola cesación de pagos. Según el propio Perón, no se podía circular por los pasillos Banco Central porque estaban repletos de lingotes de oro. Las reservas habían llegado al 25% del PBI (un récord histórico que nunca se volvió a alcanzar) y bastaban para pagar 5 años de importaciones sin necesidad de exportar ni un clavo. Inglaterra era nuestra deudora (con esa deuda heredada Perón compró los ferrocarriles) y el resto de Latinoamérica nos miraba con admiración y respeto. Si hubiéramos sostenido el mismo crecimiento que desde entonces tuvo Brasil hoy seríamos el séptimo país más rico del mundo.
Pero, como dice el tango: después no hubo verano. En 1946 asumió Perón y tuvimos unos años de “días más felices” pero pagamos la cuenta durante décadas. A pesar de que la postguerra nos permitió gozar de los mejores términos de intercambio de la Historia (un boom del trigo y la carne similar al de la soja), todo lo liquidaron. Pasamos del Banco Central lleno de lingotes de oro al default en solo 5 años. El PBI per cápita de 1955 quedó por debajo del de 1948. El dólar triplicó su valor entre 1946 y 1955, y el ahorro en pesos cayó a la mitad. Perón ya no pudo decir nunca más “Ustedes nunca vieron un dólar”. La creación de empleo pasó del 2,1% anual al 1,5%, mientras el empleo público se duplicaba. Para 1955 se había pasado de un saldo favorable del comercio exterior de 571 millones de dólares a un déficit de 244 millones. La producción energética también cayó, y hubo racionamiento, apagones y un intento tardío de solución con un contrato leonino con la Standard Oil. Para ahorrar divisas se impusieron la veda de carne y el pan negro en el país de las pampas y las mieses, y las huelgas obreras fueron declaradas antipatrióticas e ilegales y frecuentemente intervenidas por el Ejército. Atrás habían quedado el primer intento de corrección de Gómez Morales (1949) y el Plan de Austeridad de 1952.
El 17 de octubre de 1945 no fue el resultado de un país en crisis y retroceso sino todo lo contrario: fue la expresión legítima de un pueblo que -con buenas razones- se sentía fuerte y confiado, y exigía más. Así que celebremos todos el 17 de octubre de 1945, compañeros. Ojalá volvamos a ser un país próspero y pujante como aquél.