LA ESI TAMPOCO REDUJO LAS ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL
Todos vimos el video donde una joven de 23 años cuenta cómo descubrió accidentalmente que la ampolla que tenía en su labio no era un herpes, sino sífilis. También, en el mismo video, dice que nunca había escuchado hablar de la sífilis.
El Boletín Epidemiológico Nacional informó que en el país se registró un récord histórico de personas entre 20 y 29 años infectadas con sífilis. Esto coincide con un aumento mundial de infectados por esa enfermedad y con la caída generalizada, entre los jóvenes, del uso de preservativos. Los datos muestran que, junto con la sífilis, también aumentaron los casos de gonorrea, clamidia y HIV y las muy peligrosas hepatitis virales. Todas son enfermedades de transmisión sexual prevenibles.
Ese comportamiento no se relaciona con el supuesto desfinanciamiento de organismos y programas, como se le quiere hacer creer a la opinión pública argentina. Un informe internacional sugiere que "el 30% de los adolescentes de Europa, Asia Central y Canadá no utilizaron ningún método anticonceptivo, tampoco preservativo, la última vez que mantuvieron relaciones sexuales". O sea, la tendencia de que una parte importante de los adolescentes y jóvenes no use preservativo no es algo que pasa acá por culpa de un gobierno, sino está sucediendo en Occidente y parte de Asia.
Todos estos datos dramáticos corresponden a la generación que recibió la mayor cantidad de horas obligatorias de ESI (Educación Sexual Integral). Los resultados muestran un fracaso rotundo de la política de contenidos de este programa. Si la ESI hubiera sido una vacuna contra las enfermedades de transmisión sexual, nadie dudaría en retirarla. No solo no resolvió los problemas que prometía, sino que los indicadores muestran que empeoraron.
MUCHA IDEOLOGÍA, POCA BIOLOGÍA
Cuando se implementó la ESI en Argentina (2008), los jóvenes de hoy infectados con sífilis tenían entre 2 y 12 años. La chica del video, por ejemplo, tenía 5 años.
Todas estas personas, hoy jóvenes, estuvieron expuestas durante años a lo que se suponía iba a brindarles una educación sexual eficaz y segura. No pasó.
La negación sistemática de un enfoque biológico de la educación sexual para privilegiar un enfoque ideológico, tal como hoy se imparte en muchas escuelas argentinas, no funcionó y produjo una generación que no sabe qué es la sífilis ni usa preservativos.
Por eso, como tantas falsas verdades y temas que estamos repensando en esta época, todo el programa de la ESI debe ser revisado, además de fijar objetivos de éxito concretos.
No se trata de imponer más horas de ESI como proponen algunas organizaciones, sino de convertirlo en un programa educativo real, basado en la ciencia, la biología y la prevención de enfermedades.
Hoy, luego de casi 20 años de ESI, muchos jóvenes y adolescentes no usan preservativos porque creen que las enfermedades de transmisión sexual no son tan graves, ni siquiera el HIV, porque se curan fácilmente, y que los embarazos no deseados no son un problema porque se pueden abortar. Una calamidad.
@marielacoletta Uds son la agenda internacional socialista.
Uds han sido promotores del caos y la desigualdad.
No tiene valor hablen de odio, con su doble vara.
Mientras la vicejefa de Gobierno porteño se refiere a la ESI como "ideología siniestra", los datos reflejan que en CABA, 8 de cada 10 niños, niñas y adolescentes que fueron víctimas de abuso pudieron contarlo después de una clase de Educación Sexual Integral. Lo que “destruye” es la desinformación y el odio.
@amnistiaar Anmistía tirando datos falsos, como de costumbre.
Amnistía promueve la agenda woke en el mundo.
Amnistía promueve abortos en todo el mundo.
Amnistía promueve gobiernos de izquierda.
Amnistía promueve todo lo antinatural.