“Cuando me retiré muchos pensaron que el paso a ser técnico sería natural, casi automático. Pero nadie vio las noches de duda, los partidos que analizaba hasta que amanecía, ni el miedo silencioso de no estar a la altura. Ganar la Libertadores no fue una respuesta al mundo… fue una respuesta a mí mismo”.
“Hoy, al levantar ese trofeo desde la línea, entendí algo que nunca comprendí como jugador: dirigir no es controlar, es confiar. No en los esquemas ni en las pizarras, sino en las personas. Yo ya sabía lo que era ser campeón; lo que no sabía era lo que se siente ver a otros serlo gracias a ti. Ese es un título distinto… y quizá el más grande de mi vida”.
Filipe Luís. 🇧🇷🏆⚽️