Yo si quiero ver a los gais de derecha que votaron por Abelardo justificar el nombramiento de la mujer que en 2016 impulsó un referendo para que solo parejas heterosexuales pudieran adoptar y que recogió 2 millones de firmas.
Poner a una fundamentalista al frente de la carretera de Educación es volver a la época en la que Colombia hablaba de ideología de género, rayo homosexualizador y de la injerencia religiosa en las políticas públicas. Un retroceso.