El exceso de prudencia ahoga porque es también exceso de estructura y le da mucho lugar al pensamiento intrusivo. Gran parte de la emoción habita en la adrenalina. Como cuando María Lezo escribe: caminando siempre por la orilla uno no se ahoga, pero nunca nada. Nada. Nunca.
No escatimen en palabras de cariño, nunca se sabe cuando ya puede ser tarde. Abracen, besen, agradezcan y digan te amo; es gratis y hermoso. FELIZ 2024 🙏🏻❤️