@landscreator@JaimeMercant Hermoso. Es verdad. Lagrimas de alegría.
Por tener la selección que tenemos. Por haber llegado a la final, otra vez. Por ser argentinos. Algo que Uds no entienden. Ni entenderán. Sigan siendo europeos mientras puedan y los dejen los musulmanes y magrebíes.
@SacristanDelDi@JaimeMercant Sus textos hablan de la clase de gente que son.
Caridad… sabrán lo que eso significa?
Tanto estudio transforma la humildad en soberbia.
Y así está España. Así viven.
Son la cloaca de viejo mundo. Pero creen ser “parte”…
Los han violado por el culo; y aún no se han dado cuenta
@Redesaqui@JaimeMercant Los problemas los tienen los europeos. Están invadidos x musulmanes. Tienen una cultura en franca decadencia. Los van a marcar con el chip en la frente y dirán “si bwana”.
Argentina será faro del mundo.
Y Europa rogará para que les demos asilo.
Esperen.
Y q siga el circo
@frabigol Lástima que no demostró su capacidad en su regreso a River. Tan malo fue ese regreso, que llenó de jugadores medio pelo pagados x N*1, logró quedar fuera de todas las copas importantes, ganó nada y se tuvo que ir.
Gracias a Dios.
Pero nadie olvida su primer paso increíble!!!😊
@JaimeMercant Lo esperamos.
Su palabra, acá, evangeliza.
Es otro “canal”…
También acá es necesaria su palabra… su “homilía “…
No tarde…
Dios lo bendiga!!!
El Juez Luis Armella, quien está demorando la causa de Insaurralde, tiene además la causa contra Mayra Mendoza por desvío de fondos a dos cooperativas de Quilmes, por un total de $ 535 millones, en la que también quedó imputado el contado José Scozzari.
ESCUCHATE ESTA: José Scozzari es hermano de Germán Scozzari, socio de María Groba Martini, ESPOSA del Juez Armella.
Y nos asombra que la "justicia" no avance? 😠
@Argenpoirot@dcohenagrest Favaloro. Resucitar a San Martín y vea el país q que tenemos, la desgraciada clase política q nos gobierna hace añares, sería decirle que su esfuerzo fue vano. Sería matarlo de la peor manera.
De los demás, Cerati es el único que tendría algo para dar. Los otros están bien así.
El sistema sanitario argentino priva del derecho humano a decidir sobre la salud de nuestros hijos, inyectándolos por la fuerza sin cumplir con el obligatorio “consentimiento informado” . De libertad NADA