Hoy fue la primera jornada sin muertes por COVID después de 1144 días. Es una noticia que quizás pase desapercibida en medio de la contingencia pero me detengo para mandarle un abrazo a todos quienes perdieron un ser querido por la pandemia. Su dolor es el dolor de Chile.
En todo lugar de Chile donde voy, siempre hay una madre de un niño con TEA que me pide que por favor no olvidemos a sus hijos y a ellas, mujeres cuidadoras.
No están solas!