"Convertiré su triteza en gozo, los consolaré y aliviaré sus penas" (Jeremías 31,13) No sé tú, pero yo le creo al Señor esa promesa y me apropio de ella hoy para saber que voy a salir adelante y que no tendré que padecer más sino que veré su triunfo en mi vida. Señor Dios, te agradezco lo que estás haciendo por mí y te suplico tu bendición abundante en este momento; amén.
Goza tu proceso, no vivas comparándote con los demás, buscando aprobaciones innecesarias. Disfruta lo que tienes en tus manos, lo que estás viviendo. Hazlo por ti, porque mereces vivir una vida plena, no una prestada.
Dios nuestro, descansaremos en ti esta noche. Gracias por el fin de semana que viviremos. Permítenos compartirlo con la gente que amamos, con alegría y ganas de seguir construyendo relaciones sanas. Bendito seas por siempre y para siempre, te amamos.
Dios nuestro, te alabamos y te bendecimos en esta noche, damos gloria a tu Nombre y reconocemos que eres Dios en nuestra vida. Gracias por todas las maravillas que día a día haces por nosotros. Descansaremos en ti, sabiendo que mañana seguiremos dando lo mejor de nosotros.