Qué risa que por lo de Venezuela los libertarios hablen de anti dictadura cuando se hacen la paja pensando en Videla. Si se trata de afuera, denuncian, cuando se trata de acá reivindican.
Pero si los juegos olímpicos fueron creados en honor a los dioses del Olimpo. Los atletas competían desnudos para mostrar la belleza del cuerpo humano a esos dioses. Era un espectáculo tan erótico y cultural como deportivo. Pero es que la mitología griega no era mojigata. Y ¿saben qué?. Gracias al cristianismo, los juegos olímpicos fueron considerados paganos y Teodosio I, emperador romano I del 393 d.c los prohibió. Pasaron más de mil años para que, acabando el siglo XIX, un Francés propusiera revivir los juegos olímpicos con el objetivo de promover la paz y la armonía entre los pueblos. Entonces no, no es un evento netamente deportivo. Es un símbolo político, cultural y estético. Una oda a los dioses del Olimpo y un acto de rebeldía contra el cristianismo y sus valores retorcidos sobre el cuerpo humano y la sexualidad. Que fuerte es pensar que mientras en la antigua Grecia la exhibición del cuerpo era un homenaje a los dioses, para el cristianismo es un imperdonable pecado. 2000 años de dolor sobre el cuerpo humano por valores tan oscuros.
En este momento hay una persona despatarrada en el sillón comiendo papas fritas y pensando en abrirse una birra, mientras mira TyC por séptima hora seguida y opina que la triple mortal atrás del atleta chino estuvo medio floja. Ese es el espíritu de los juegos olímpicos y lo amo.
El exceso de prudencia ahoga porque es también exceso de estructura y le da mucho lugar al pensamiento intrusivo. Gran parte de la emoción habita en la adrenalina. Como cuando María Lezo escribe: caminando siempre por la orilla uno no se ahoga, pero nunca nada. Nada. Nunca.
El que está a favor de la suba de la edad de jubilación merece el mismo desprecio que el que se opone a los feriados. Trabajar es una verga. Buen lunes para todos menos para esa gente.