Mi paciencia el día de hoy es inexistente. Cero, nada. Nula.
Me caga tener que repetir lo mismo cuatro veces, tener que lidiar con los egos de la gente y la ineptitud de algunas personas, con gente que no reconoce sus errores, etc.
Adoro mi trabajo. Pero. Ocho días seguidos en el vespertino me tienen destruida.
Necesito sentarme en un trozo de tierra bajo el sol. Necesito un cigarro. Necesito aventar mi teléfono lejos.
Cuando me reclaman por no leer un libro que me recomendaron... a ver, compadres, tengo una lista enormísima a la que no le puedo avanzar nada, este no es un club de lectura, relájense in chingo, por favorcito.
Hay tolerancia para muchas cosas. Pero no para el tiempo que me hacen perder cuando son ELLOS los que inician la conversación y son ELLOS lo que la dejan colgada por horas.
Ni parecen adultos con asumida madurez emocional, también yo que tengo optimismo, verdad.
Y al rato salen con sus "andas muy seria", "ya no platicas", "no cotorreas". Pues pinche obvio, váyanse muy lejos todos, no quieran tapar el sol con un dedo ahora.
Me jode que me siga decepcionando cuando confirmo algunos hilos que ya sospechaba. Neta eso me pasa por tenerle buena voluntad a la gente. Y luego me preguntan por qué no hago amigos con facilidad.
Serían yo haciendo un itinerario de viaje para diciembre con @Dra_Taco_GyO sin preguntarle si quiere puede o jala...
Y asumiendo que podré viajar en esas fechas...
El tipo peleando conmigo porque según él su suite era de dos cuartos, que era mi culpa por no poner las fotos correctas. Le imprimí en grande las fotos de EXPEDIA donde hizo su reserva y los detalles de su reserva. Siempre son estas mamadas 10 minutos antes de salir.
Hoy: mandé a la chingada a una pendeja de Expedia antes de las 7 am, lloré dos veces SIN arruinar el maquillaje, se me cayó DOS veces el café, perra sobreestimulacion a mediodía por exceso de ruidos, y un pendejo gringo a las 2.30 que no revisó su tipo de habitación.