A los argentinos cuando Maradona metió un gol con la mano no les pareció sospechoso. Cuando los argentinos le dieron agua con somníferos a Brasil no les pareció raro. Cuando su dictadura robó el mundial de 1978 todo estaba bien. Los 5 penaltis en 7 partidos de Qatar tampoco les pareció sospechoso. No les pareció sospechoso robarle a Egipto o a Suiza. Pero perder una final en la que tiraron 0 veces en 120 minutos les esta pareciendo un robo y todo muy conspiranoico. Te tienes que reír 😆
La superioridad de España fue tan evidente que hay quienes, al no encontrar una explicación futbolística, terminan refugiándose en teorías de conspiración. Les resulta más creíble pensar que Argentina se vendió o fue amenazada que aceptar que fue un baile.
Cuando Luis hablaba, todos escuchaban 🥹
Aragonés abrió el camino ✨ Vicente del Bosque nos hizo reinar 👑 Y Luis de la Fuente ha vuelto a hacernos soñar 🌟
¡GRACIAS! ¡Sois leyenda! 🇪🇸✨
#DAZNMundial
CUESTIÓN DE LIDERAZGO
Cuando escuché por primera vez aquello de “¡¡¡agua, al doce!!!” no entendí el profundo significado de aquella jerga futbolística desconocida para mí. Era la voz de Luis Aragonés dirigiéndose a un empleado cercano a la plantilla. El silencio presidía el madrugón de la pretemporada y el ‘mister’ desatascó la jornada a pleno pulmón. El mensaje era puro código Luis porque el ‘doce’ no era ni más ni menos que él. Entonces, solicitaba refrescarse, lo hacía con energía, y nos mandaba a los jugadores un envite desde el escenario del juego que apostaba por la unión entre los eslabones que retratan una caseta. En sus tiempos de ‘Luisón’ o de ‘zapatones’, como le gustaba que lo llamaran, se había significado como el líder del vestuario y ese liderazgo no osaba perderlo. El aviso era claro: somos once en el campo… y él. Y con él son los once que juegan, ya sean de principio o de final, siendo el entrenador la extensión de quien propone a quienes disponen.
Por todos, futbolistas y seleccionador, hemos llegado hasta otra noche mágica para nuestro fútbol. Y lo más importante es que nuestros jugadores nunca dudaron a pesar del empate inaugural. Algunos no aprenden nunca, tanto que aportaron gasolina para la Selección. Por eso, creemos. Por eso, confiamos. Por eso, disfrutamos del camino escrito por esta generación que ya sabe lo que es ser campeona. No sé si Luis de la Fuente se mueve en las jergas de Aragonés, pero seguro que también necesita el refresco y el respaldo que todos los ‘doce’ asumen necesitar. De la Fuente ha aportado su libro táctico del Fútbol, pero ha demostrado confianza ciega en estos internacionales que han ido recorriendo las escaleras de las categorías inferiores hasta alcanzar la cima. El seleccionador protegió a los jóvenes y los ayudó a volar, al tiempo que cimentó a los veteranos para construir un ecosistema cuyo andamiaje se argumenta sobre un liderazgo basado en la tranquilidad, la calma, el buen hacer futbolístico, el mismo que habita decididamente alejado del foco.
Y me quedo con la frase que Vicente del Bosque nos inyectó minutos antes de arrancar la prórroga de Johannesburgo. El rondo de futbolistas confiaba, pero el mister remató su liderazgo con tres palabras escuetas pero definitivas: “tranquilos, sois mejores”. Eso mismo os trasladamos todos los españoles que no podemos manejarnos en el césped: sois mejores. Sólo resta demostrarlo en el campo. Que ruede el balón.
Fernando Torres (Columna en @marca )
Hemos visto uno de los mejores partidos de nuestra vida e historia. Ya asimilaremos mañana que estamos en la final de un Mundial, pero ahora guardemos los detalles de dónde y cómo vivimos este día, porque no va a haber apenas partidos de España que lo superen. Abrazadme, hermanos
Los 3 últimos fueron para echarse a llorar. Así que esperemos que no pasen otros 16 años para hacer una gran Copa del Mundo. Hoy Francia te puede eliminar porque son buenísimos. Pero pase lo que pase, gracias de verdad por lo que estamos disfrutando con vosotros @SEFutbol.
España juega hoy unas semifinales de Copa del Mundo después de 16 años. Son muchos años, si. Pero hablamos de una competición que ocurre cada 4 años. Y que en cualquier partido te puedes quedar fuera por el más mínimo detalle. Por eso hay que disfrutar este momento al máximo.
Ojalá ganemos a Francia y nos metamos en la Final. Y por supuesto, ojalá ganemos este Mundial. Pero hay que saborear y disfrutar del camino que nos ha llevado a este partido. Tengo 30 años y solo he disfrutado de España en un único Mundial, el que ganamos en 2010.