@aytogr se que no somos el centro de la ciudad, la zona que visitan los turistas, pero en Santiago Rusiñol, pagamos impuestos, y no precisamente bajos
Donde esta el servicio de limpieza?
Esto lleva así días.
A partir de los 35 cuando ya llevas más o menos diez años trabajando es cuando te das cuenta de la estafa. El tiempo pasa, pero no avanzas, sigues en el mismo punto tras el sonido de la alarma día tras día y es cuando piensas ¿vale esto realmente la pena?
El PSOE se comporta como una organización criminaI, sí, pero el problema es el sistema que lo ampara y promueve. Y parece ya estrategia sistémica abrumarnos con casos diarios que no permiten esta reflexión y la movilización debida contra un gobierno corrupto y un sistema injusto. La ciudadanía contempla bloqueada y hastiada. Algunos no sabemos qué más hacer para despertar a una masa intencionalmente idiotizada con pugnas ridículas de izquierda contra derecha que no sirven más que para enfrentarnos. Y sí, todos, sin excepción, participamos de esta mascarada.
Desconecto para estudiar y escribir, para la atención consciente y reflexión profunda que nos están robando. Nos leemos en unos días.
¿No os da pena que os quiten más del 60% de lo que producís para mantener a una organización criminal cuyo único objetivo es forrarse sin importar qué el país se vaya a la mierda?
¿No os dais cuenta de que han robado el futuro de tus hijos?
¿No os dais cuenta de que así no podemos seguir?
En 100 años de Bolsa nunca jamás hubo la oportunidad que va a venir, y tenéis suerte de la época en la que estáis, con los conocimientos necesarios muchas personas podrán ganar tanto como para que vivan sin ninguna necesidad de nada 200 generaciones, es algo histórico lo que va a pasar y habrá una ocasión para invertir toda esa fortuna como NUNCA.
La ansiedad y la depresión vienen porque:
- La gente está sin un puto duro.
- Hay más de 600.000 personas que necesitan al menos dos trabajos para llegar a fin de mes.
- Se trabaja más que nunca para seguir siendo igual de pobres.
- Millones de jóvenes saben que jamás podrán comprarse una vivienda.
Habéis destrozado la familia y los sueños de toda una generación.
Y ahora nos echamos las manos a la cabeza.
Honor a Maël de Montauban, un chico francés de 18 años.
Esculpió una cruz de madera de 35 kg y la subió él mismo hasta la cima del Aneto para sustituir a la vandalizada por los zurdos.
Las cruces que derribe la izquierda las volveremos a levantar.
35 años, copa en mano, barrio de moda.
—Es imposible alquilar.
Los caseros son unos parásitos.
El Estado tiene que intervenir YA y fijar los precios.
Te suena el discurso, ¿no?
Mientras, en el bolsillo lleva un iPhone de 1.200€ a plazos.
Paga 80€ al mes en plataformas que ni usa.
Cena fuera 2 veces por semana en el mismo barrio donde “no puede” vivir.
Y ya está mirando vuelos a Tailandia para agosto.
Pero el problema es el “casero especulador”.
Le preguntas dónde busca piso.
No falla:
—Hombre, en el centro. Donde pueda salir y hacer planes.
Traducción:
quiero vivir en zona top con sueldo normalito.
No está enfadado con el mercado.
Está enfadado con la realidad.
Porque lo que quiere no es pagar un alquiler más justo.
Lo que quiere es que el Estado obligue a otro a financiarle el capricho de vivir en el barrio de moda.
Sacas la calculadora (la de verdad, no la ideológica):
—Con lo que te dejas en cenitas, caprichos y postureo, podrías pagar un alquiler normal… en un barrio normal.
Se pica:
—Es que no es justo tener que renunciar a mi estilo de vida por un piso.
La vivienda es un derecho.
La frase que nadie le ha dicho a la cara es esta:
No tienes un problema con el capitalismo.
Tienes un problema con las matemáticas.
Quieres el estilo de vida de un directivo
con el sueldo de un becario.
Y como no te salen las cuentas,
en vez de ajustar gastos,
prefieres que Papá Estado apriete al propietario
para que tú sigas quemando el sueldo en experiencias.
Tu libertad para fundirte la nómina en ocio es sagrada.
La libertad del casero para decidir qué hace con SU propiedad te parece fascismo.
Luego vendrán los ofendidos:
—Es que los sueldos son una mierda.
—Es que la vivienda debería ser pública y barata.
Todo eso puede ser verdad…
y a la vez también puede ser verdad esto:
No puedes tenerlo todo,
al precio que quieres,
donde quieres,
sin renunciar a nada
y encima exigiendo que otro ponga la diferencia.
A eso no se le llama derecho.
Se le llama inmadurez.