Dios nuestro, gracias por amarnos con toda tu fuerza. Te pedimos que nos permitas vivir este día tranquilamente, dando lo mejor de nosotros en todo momento. Nuestras vidas están en tus manos. Gracias por hacernos felices.
Disfruta de las cosas que te gustan, hazlas las veces que quieras y no te frenes por el qué dirán. Es muy corta la vida para vivir pensando en lo que los otros puedan decir.