Es imposible vender sin comunicar.
La calidad de tu venta está asociada, inexorablemente, a tu capacidad de comunicar.
¿Cómo vender bien? Comunicando bien.
¿Cómo vender más? Comunicando mejor.
"La habitación Super-Max te da tres noches consecutivas en un año, una botella de Champaña y acceso al salón VIP del roof top del hotel. La compras hoy con descuento y la puedes usar en cualquier momento durante los próximos 365 días" -
Vendedores solitarios parecen acostumbrarse a dejar de lado a sus equipos.
¿Quiénes conforman el equipo de cada vendedor? Pues si tiene jefe, o pares, ellos. Pero si anda "solo",
El uso de video en las interacciones con clientes aumenta en 80% la favorabilidad del cliente a interactuar.
En simple, te ayuda a que el cliente "tenga más ganas" de contestarte, de involucrarse con tu mensaje.
Atención a algo. No son ocho. Pero si piensas en ocho cada vez que te aproximas a un cliente que puedas llamar una "cuenta" (por ejemplo una empresa, un "B2B"...) recordarás con certeza que hay varios "contactos" (clientes) con los que debes interactuar para lograr una venta.
Ok. No son tres. Es un solo. Pero tiene tres áreas de su cerebro que interactúan, como si estuvieran sentadas en una mesa de decisión, para elegir cuál es la solución por la que finalmente optarán.
Hay un 10% de clientes que "no tienen otra opción" y deben comprar, bueno, casi lo primero que se les pase por el frente.
Pero no queremos esos clientes solamente. La gran batalla está en el valor.
Me divierto mucho cuando le "prohibo" a los vendedores hacer lo que más les gusta hacer: hablar de sus productos.
Y no tengo nada contra los productos, ojo. Todo lo contrario, son un vehículo fantástico para resolver los problemas de los clientes, ¿verdad?
Una oferta irresistible debe contener garantías para el cliente. Si no, ¿cómo va a estar seguro el cliente que logrará lo que busca desde antes de comprar lo que debe comprar?
El cliente le compra a la persona en quien confía. Las mayores señales de confianza no las da el intelecto, sino lo no verbal. El cuerpo toma máxima relevancia en la generación de confianza.
Desde la sonrisa, la velocidad del habla, el uso del cuerpo y los mensajes que da.
Si tu técnica es cerrar mediante una pregunta poderosa, vas por el buen camino.
A pesar que uno espera que no hayan objeciones, la mayor parte de las veces las objeciones aparecen.
Pero espera, una objeción es una buena señal. Hay interés.
El cierre de ventas es una obsesión de los gerentes (y de algunos vendedores) que depositan su esperanza en que "un buen cierre" logra el cierre.
Error. Muchas veces enorme.
Hacer bien el trabajo previo te da el 90% de confianza que necesitas para enfrentar un cierre favorable
El 10% restante se logra al final, acordando detalles, negociando, enfatizando.
Pero el 90% "inicial" es la sumatoria de tu conexión con el cliente, tu habilidad de escucharle profundamente y de adaptar tu "presentación" a su necesidad. A su verdadero placer y dolor.
El cierre de Benajmin Franklin... ¿ has oido de él ?
Pues algunos con mucha intención de colaborar con los vendedores, lo único que han logrado es enturbiar el proceso de cierre de ventas tratando de ajustarlo (asimilarlo) ...
a alguna técnica que suena lógica pero que en la práctica no funciona siempre.
¿Se pueden usar esos cierres per-fabricados? Claro que sí.
Sin embargo, si te conviertes maestro en hacer esta pregunta, lograrás que tu cliente se venda a él mismo.
Las preguntas debajo de la superficie (un "tanto" debajo, o "muy" debajo) son las que te otorgan las joyas, las pepitas de oro, para entender a tu cliente y adaptar tu oferta.
Un "menú" de preguntas no es usualmente la mejor estrategia. Necesitas respuestas para elaborar tu oferta irresistible, o al menos para destacarla con tu cliente.
Entonces, necesitas de preguntas con el poder de entregarte respuestas que sean insumos para ti.
La mejor forma de lograrlo es pensar, siempre, que hay tres niveles. Si imaginas un iceberg, te ayudará a pensar que preguntas "sobre la superficie" son necesarias, deben ir primero, y son fáciles para el cliente.