Se cumplen 100 años de la #Cristiada, el alzamiento de los católicos 🇲🇽 contra un gobierno infame que les persiguió y oprimió.
De los cristeros aprendamos a no soportar a los déspotas que nos exigen obediencia e impuestos.
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@pfbarbadillo “…ellos se levantaron, con la Marcha Real de nuestro himno y una alabanza a la madre de Dios en su letra. Así se levantaron”.
“…y nosotros ¿qué hemos hecho?”
1️⃣ No se equivoquen. La alarma internacional no es de ahora. Los informes que alertaban sobre una involución democrática en España circulan desde, al menos, el año pasado, cuando afloró la trama de corrupción que rodea al entorno de Sánchez.
2️⃣ El objetivo de la #BandadelPeugeot y de los socios que lo sostienen es —además de forrarse— impedir que pueda gobernar la derecha y consolidarse en el poder mediante la llamada #EspañaPlurinacional: un cambio de régimen impulsado por la puerta de atrás para hacer posible su continuidad política.
3️⃣ Ya apenas caben dudas de que Sánchez está dispuesto a llegar hasta donde haga falta para sobrevivir políticamente. Incluso si el precio fuera un grave deterioro de las instituciones y llevar al país al precipicio.
Obviamente, eso no es permisible bajo ningún punto de vista.
Federico Trillo en @EspejoPublico:
🗣️ "Marruecos busca que España se siente a negociar la entrega de Ceuta y Melilla. Vete a saber qué se ha prometido. Hay que exigir responsabilidades"
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Ese tratado ya existe, se llama Tratado de Wad Ras, no es difícil buscarlo y menos difícil entenderlo, habla del reconocimiento de la posesión de Ceuta y Melilla y la cesión A PERPETUIDAD de las islas a las que te refieres más Ifni y los terrenos adyacentes a los límites de Ceuta y Melilla a modo de ampliación, también A PERPETUIDAD.
Es cierto que ya va siendo hora de poner fin a las posturas ridículas tanto de Marruecos como de aquellos que, por hacer daño o venganza al corrupto Sánchez, plantean daño al prestigio y soberanía de España.
Resulta trágico descubrir que tus aliados, de repente, aceptan representar el papel de furcias de un monarca gay por una vulgar venganza.
Si estás expresando tu opinión, no es porque creas que sea verdadera, sino porque la venganza es importante en tu cultura (la Ley del Talión: ojo por ojo y diente por diente). Y tú, siendo quien eres, no puedes evitar planear cómo lograr tu satisfacción. Odias al hombre al que nosotros en España llamamos «perrosánchez», o incluso «hijo de puta», y no te importa dañar a todo un país si eso significa vengarte de una cucaracha salida de un burdel (en esto estás de acuerdo con Trump; el origen de las fortunas familiares tanto de Trump como de Sánchez radica en cadenas de burdeles, una en Chicago y la otra en Madrid. De hecho, el apellido Trump no es el original, que quizá resulte más agradable a los oídos americanos, tal vez porque la verdad tuvo que ocultarse a la opinión pública). Podrías haber hecho público el contenido del iPhone hackeado a Sánchez por Marruecos, pero eso no habría sido un daño acorde con una sed de venganza emocionalmente incontrolable.
Esa es la verdad, incompleta, pero verdadera.
¿Comprende España la ironía que subyace a la crisis de Ceuta?
Si las críticas a la posición de España sobre Ceuta y Melilla sorprendieron a Madrid, no es porque esos argumentos hayan surgido de repente
Por Michael Rubin
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Decenas de miles de marroquíes se precipitaron hacia la frontera de Ceuta, un enclave que España ha ocupado durante siglos. Casi de inmediato, comentaristas y medios españoles culparon a los judíos, alegando una conspiración que se remontaría a una serie de artículos que escribí en marzo de 2026 en los que pedía a Marruecos que organizara una «Marcha Verde» para recuperar Ceuta y Melilla. Un tuit del 30 de julio que señalaba: «Si España devolviera la Ceuta y Melilla ocupadas a su legítima soberanía marroquí, Madrid no estaría en esta situación», provocó indignación en España, a pesar de que, objetivamente, es cierto; Ceuta y Melilla son eslabones débiles de la seguridad europea, independientemente de los controles secundarios de identidad.
La reacción española demuestra que no solo el Gobierno español, sino también gran parte de la sociedad española, no comprende ni la ironía ni la hipocresía de España. Al mismo tiempo, su reacción instintiva es abrazar una teoría conspirativa antisemita según la cual los judíos habrían conspirado para manipular a los marroquíes, a quienes, según presuponen, les falta capacidad de decisión propia. Dejemos de lado el hecho de que ningún español puede aportar prueba alguna de que judíos, israelíes o centros de estudios se pusieran en contacto con un solo marroquí, porque no existe ninguna. Los españoles simplemente «lo saben», del mismo modo que el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan «sabe» que los judíos utilizan la telequinesis contra él, y del mismo modo que la excongresista Marjorie Taylor Greene «sabía» que los láseres espaciales judíos eran responsables de los incendios forestales de California.
En medio de la furia se pierde de vista la realidad de que las políticas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, son las que impulsan la crisis. Su amnistía masiva para inmigrantes sin duda fomenta una mayor migración, bajo la suposición de que habrá futuras amnistías. Del mismo modo, su acercamiento a Argelia pudo haber llevado a un Marruecos poco valorado a simplemente dejar de actuar. Europa también podría tener parte de responsabilidad. Al fin y al cabo, Turquía utiliza regularmente los flujos migratorios como instrumento para obtener concesiones políticas, así que ¿por qué Marruecos no habría de hacer lo mismo? En este caso, sin embargo, no existe indicio alguno de semejante cinismo.
La narrativa española resultó embarazosa por su superficialidad. Muchos españoles insisten en que Marruecos es un país nuevo, que obtuvo su independencia en 1956, mientras que España existe desde hace siglos. En consecuencia, sostienen que España no pudo «ocupar» Ceuta y Melilla porque ambos enclaves son anteriores a la existencia de Marruecos.
Esto es incorrecto por dos razones. En primer lugar, si Marruecos solo se convirtió en Estado tras liberarse de la ocupación francesa, ¿acaso la ocupación napoleónica de España debería borrar su historia anterior? La actual dinastía marroquí sitúa su origen en 1631. La obra de referencia sobre las dinastías islámicas es The New Islamic Dynasties, de Charles Bosworth. En ella se enumeran varias dinastías anteriores, remontándose a los idrisíes del siglo VIII, los almorávides de los siglos XI y XII y, posteriormente, los almohades, que los sucedieron durante más de un siglo. España terminó derrotando a los wattásidas, que dominaron Marruecos y el Magreb central hasta mediados del siglo XVI. La afirmación española de que tomó Ceuta y Melilla cuando eran terra nullius sugiere que la educación española está cegada por su eurocentrismo o, quizá, incluso por el racismo. Calificar después a Ceuta y Melilla de parte «integral» de España resulta, mientras tanto, irrelevante. Argelia, después de todo, fue en su día una parte integral de Francia, e Irlanda formó parte del Reino Unido.
¿Qué ocurre, entonces, con el argumento de que, independientemente de cómo España las adquiriera, Ceuta y Melilla son hoy completamente españolas y lo han sido durante siglos? Aceptar ese argumento equivale a sostener que la limpieza étnica es aceptable siempre que sea completa. Afortunadamente, pocos países, aparte de Azerbaiyán con respecto a Nagorno-Karabaj y China con respecto al Turquestán Oriental y el Tíbet, basan sus políticas en semejantes creencias.
Aunque hace casi una década que no viajo ni a Israel ni a Marruecos y no he mantenido ningún contacto significativo con ninguna de sus embajadas desde hace prácticamente el mismo tiempo, sí he estado en España al menos cinco veces durante ese período, la mayoría de ellas en Rota y sus alrededores. Pero ¿quién soy yo para permitir que esos hechos estropeen una buena teoría conspirativa según la cual Israel controla a los analistas de los centros de estudios?
¿Por qué, entonces, tanto analistas de centros de estudios como funcionarios israelíes han señalado la hipocresía de España? Quizá simplemente porque resulta evidente: España deslegitima a Israel en favor de un Estado que nunca antes había existido y califica a Jerusalén de territorio ocupado mientras mantiene enclaves africanos que existen únicamente porque España fue y sigue siendo, literalmente, un Estado de «colonialismo de asentamiento».
La hipocresía llega aún más lejos: España se queja de los inmigrantes que irrumpen en la frontera de Ceuta y, sin embargo, la Armada española escoltó una Flotilla cuyo objetivo declarado era entrar ilegalmente en Gaza. Al mismo tiempo, España pide la expulsión de Israel de Eurovisión por supuestamente cometer un genocidio, sin ser aparentemente consciente de que ese mismo precedente podría aplicarse a su selección nacional de fútbol en la Copa del Mundo, dadas las disputas sobre Ceuta y Melilla.
Los asuntos internacionales son complejos. Sánchez no fue el único dirigente español que expuso a Madrid a acusaciones de doble rasero. En 2017, en el contexto del Brexit, el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, exigió el retorno de Gibraltar a España, aparentemente ajeno a la idea de que ese mismo precedente podría aplicarse a Ceuta y Melilla. El hecho de que analistas señalaran su hipocresía seis años antes de la crisis de Gaza plantea interrogantes sobre por qué tantos analistas creen que Israel o el judaísmo mundial tienen la culpa.
Mientras los funcionarios españoles reaccionan con indignación ante cualquier discusión sobre la «liberación» de Ceuta y Melilla, el Ministerio de Asuntos Exteriores español también debería preguntarse: ¿por qué España ha perdido a Washington? ¿Se debe únicamente a que Sánchez y el presidente Donald Trump se desprecian mutuamente, o podría ser que la presencia diplomática española sea de las más perezosas de Washington? Si las críticas a España y a su posición sobre Ceuta y Melilla sorprendieron a Madrid, no fue porque esos argumentos surgieran de repente, sino porque los diplomáticos españoles en Washington parecen vivir en una siesta permanente y, desde luego, nunca participan en las corrientes intelectuales que desagradan a los dirigentes europeos.
Si los españoles están frustrados porque el mundo no comparte su visión, la razón se encuentra más en su propia ceguera e hipocresía que en una gran conspiración judía. Que tantos intelectuales españoles sean incapaces de reconocerlo resulta, sin embargo, revelador.
@Antonio_Tajani@RRdelaSerna Antonio de los cojones, cuando a ustedes les invadieron cerca de medio millón de inmigrantes irregulares e indocumentados NADIE EN EUROPA LES AMENAZÓ CON LA EXPULSIÓN DE SCHEGEN.
VaFFanCULO, Cabrón
@AzizDaouda Es preferible ir a la guerra para aumentar el perímetro fronterizo.
Como Marruecos es, además de miserable, inepto para guardar las fronteras, nosotros nos encargaríamos. En Tetuán nos recuerdan y bien, tenemos que regresar. No te pongas delante.
FUERA DE MICRÓFONO | Ignacio Camacho: «La amnistía es el mayor acto de corrupción desde Franco».
Por Javier del Castillo (@jdelcastillo60)
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Este es Guillermo Tapia Poza, subdirector adjunto financiero de la empresa pública https://t.co/yBdehqjHTS.
Su nombre ha saltado a la palestra por presuntamente obligar a una contable a borrar información para proteger a Begoña Gómez.
La trabajadora le ha denunciado ante la Policía de ordenarle eliminar la información económica del expediente de un contrato adjudicado a Juan Carlos Barrabés, socio de la mujer de Pedro Sánchez y beneficiario de sus cartas de recomendación.
Después, según la denuncia, la obligó por videollamada compartiendo pantalla a borrar el correo, vaciar la papelera y eliminar cualquier posibilidad de recuperarlo.
Sin embargo, ella consiguió rescatar el mensaje, conservar los archivos originales y entregarlo todo a la Policía.
No hay que olvidar que en junio de 2023, con el PSOE en el Gobierno, Guillermo Tapia fue ascendido al puesto que actualmente ocupa.
Primero el PSOE le promocionó, y luego se cobraron el favor haciendo que maniobrara para evitar que se conocieran sus corruptelas.
Estas son las tácticas mafiosas del Gobierno de España.
Esta es la frontera entre Egipto y Gaza.
7 capas de muros, vallas y alambre de púas, para garantizar que ningún palestino pueda pasar a Egipto.
No entra ni el pelo de una gamba.
Que tome nota el próximo gobierno de España.
Mucho cantar e insultar, pero hacer… nada. Somos Pagelandia.
La España del motín de Esquilache es una leyenda. La Madrid de Manuela Malasaña un folletín.
¿Daoiz y Velarde, leones del Congreso? Venga ya, unos gatitos cursiles.
¿El Empecinado? Ábalos cuando ve un agujero y nada más.
¿Que nos gobierna un psicópata ilegítimo, sin presupuestos? Es que si no convoca elecciones no podemos hacer nada.
¿Soberanía nacional? ¿De verdad?